Agapito

Vivió en Constantinopla en la primera mitad del siglo VI. Como otros mu­chos autores bizantinos, se oculta tras su propia obra, homenaje de humildad al po­deroso Justiniano.

Todo lo que sabemos de él se reduce a que era eclesiástico y que desempeñaba el cargo de diácono en la basílica de Santa Sofía. Ya antes de suce­der a su tío Justino, Justiniano, como colaborador en el reino, se había distinguido por su ortodoxia y su celo contra los here­jes.

Cuando subió al trono (4 de abril de 527), el diácono A. le dedica un tratado so­bre los deberes del príncipe cristiano, cuyo título es conocido corrientemente por la for­ma abreviada de Cédula regia (v.). El acrós­tico formado por las iniciales de los 72 capí­tulos acredita la dedicatoria al «muy piadoso y divino emperador», y el nombre del «humildísimo diácono» Agapito.

La obra fue muy leída en la Edad Media, y después de la edición príncipe de Zacearía Calliergi (Venecia, 1509), mereció los honores de una traducción por parte del rey de Francia, Luis XIII (París, 1617). La noticia de que A. haya sido maestro de Justiniano sólo ha de ser interpretada como una hipótesis basada en el carácter didáctico de la obra dedicada.

B. Lavagnini