Adam de la Halle

Nacido en Arras hacia el 1240 y m. en el reino de Nápoles ha­cia 1288. Se le llamó también Adam de Arras o Adam le Bossu (el Jorobado), heredando un apodo de su padre, ya que él no tuvo este defecto físico, como afirmó en una poesía.

En su fecunda producción de trova­dor, tocó un poco todas las formas poéticas de aquel tiempo, pero sobresalió más en el campo de las representaciones profanas.

Además de las monodias que acompañaban a sus canciones, se conservan de él algunos «rondeaux» polifónicos y cinco motetes a tres voces. En la fantástica trama del Juego de la enramada (v.) se encuentran numero­sos elementos biográficos de su juventud, cuando enamoró y sedujo a una muchacha, con quien se vio obligado a casarse. I

nte­rrumpidos sus estudios a consecuencia de ello, parece que los reanudó más tarde para licenciarse en la Universidad de París. Totalmente fantástico es, por el contrario, el «Jeu» de Robín y Marión (v.), escrito en Italia, adonde se dirigió en 1282 en el sé­quito del conde de Artois, y representado allí en 1283 en la corte de Carlos de Anjou.

No mucho más tarde, en 1288, murió A. De ello da fe una composición poética es­crita el 2 de febrero de 1289 por un sobrino suyo, que lamenta su prematura desapa­rición.

E. Zanetti