Médico y botánico arábigo-español. Nacido en Málaga en 1197 y m. en Damasco en 1248. Joven aún se trasladó a Sevilla, donde fue discípulo de Abulabás Benarrubia, llegando a superar al maestro en las disciplinas de medicina y botánica, hasta el punto de ser llamado «el botánico» por antonomasia.
Menéndez Pelayo le llama «el Discórides español del siglo XIII». Llevado por su afán de estudiar las plantas, viajó por toda España, norte de Africa, Egipto, Arabia y Siria, herborizando, clasificando y estudiando las virtudes de algunas de ellas aplicadas a la medicina.
Fruto de todo ello, fueron diversas obras especializadas en las que recogió todas las investigaciones de la Antigüedad y las suyas propias, que fueron numerosas. Puede decirse que llevó a cabo el más completo y documentado trabajo de botánica de la Edad Media. En cuanto a medicina, los académicos egipcios le consideraron como el mejor médico de su tiempo.
En premio a sus extraordinarios méritos, Malek Al-Khamil le nombró visir y le encargó la dirección de los jardines de Damasco, en cuya ciudad falleció colmado de honores.
J. R. Manent

