[Reductio artium ad sanctam theologiam]. Tratado teologicofilosófico de San Buenaventura de Bagnorea (Giovanni Fidenza, 1221-1274), compuesto hacia 1260 e impreso con las demás obras suyas en Roma en 1588-96.
Edición crítica en la Opera omnia (10 vols.) a cargo de los Padres franciscanos de Quaracchi (1883-1902). Junto con el Breviloquio (v.) y el Itinerario de la mente hacia Dios (v.), forma y da los elementos para un completo sistema de filosofía escolástica compenetrada con la teología. Las ciencias están clasificadas según la luz necesaria para conseguirlas: pues si cada «don perfecto desciende del Padre de las luces», la iluminación que deriva de la única fuente de luz es múltiple. Una luz externa tiene como finalidad suplir a las necesidades corporales del hombre: de ahí las artes mecánicas. Otro rayo de luz externa produce los conocimientos sensitivos: de ahí las ciencias físicas y astronómicas y la historia natural.
Hay luego una luz interior que muestra las causas y razones primeras y últimas de las cosas: de ahí la filosofía racional, es decir, la lógica, que estudia el proceso del mismo pensamiento; la filosofía natural o metafísica que estudia la realidad en sí misma; la moral o ética que indaga las normas de la conducta humana. Hay, en fin, una luz superior dada por la fe para conocer las verdades que santifican al hombre: de ahí la teología dogmática, la teología moral, la teología ascética. Así, todo conocimiento procede de Dios y a Dios conduce: y el fin de cada ciencia es la unión del alma con Dios por amor. El título no es antiguo; en los manuscritos la obra está designada de varios modos: Tratado de la división de las Ciencias; Discurso bueno y útil; De la iluminación, etc.
G. Pioli

