[Eumichus]. Es la más afortunada de las comedias de Terencio, escrita y representada en 161.
Tais (v.) la cortesana, tiene dos amantes: el joven Fedrias y Trasón, soldado fanfarrón del tipo plautino de Pirgopolinices (v.) Fedrias había sido particularmente favorecido por la ausencia del soldado, pero al regresar éste se ve obligado a desaparecer para no suscitar celos. El soldado no ha vuelto con las manos vacías: ha traído consigo una esclava, Pánfila, que por rara casualidad había ya estado años atrás en casa de Tais, y luego fue vendida. Hecha esclava por unos corsarios, la muchacha es de excelente familia ateniense, y Tais, durante su ausencia, había continuado sus pesquisas y llegado a descubrir que es hermana de un tal Cremes, y que por esto se debe, sin vacilación, devolverle su libertad. S
i el soldado ha regalado Pánfila a Tais, el joven Fedrias, para no ser menos, le manda como regalo una esclava negra y un eunuco, confiando a Parmenón que los entregue a Tais. Pero al llegar a este punto, ocurre una sustitución: Quereas, hermano de Fedrias, quiere penetrar a toda costa en casa de Tais, porque, habiendo entrevisto a Pánfila, se ha enamorado inmediatamente de ella. No hallando otra posibilidad, consigue, gracias a su juvenil edad y a su rostro imberbe, disfrazarse de eunuco y, como tal, introducirse en casa de Tais. Aprovechándose así de la confianza que inspira su disfraz, se introduce por la noche en la alcoba de Pánfila, la fuerza y, atemorizado por las consecuencias, huye. Tais, en tanto, no pierde el tiempo: ha mandado llamar a Cremes, hermano de Pánfila, y le ha revelado la presencia de su hermana en su casa. Sorprendidas en conversación por el soldado Trasón, son acusados de entenderse y han de soportar una inmerecida escena de celos; como conclusión, el soldado decide reanudar su trato con Pánfila. Pero a pesar de que asedia con toda su estrategia la casa de Tais, no logra su intento. Entre tanto Tais se ha enterado ya de los contratiempos ocurridos a Pánfila e impone a Quereas que se case con la joven, pues tiene derecho a esa reparación por ser de origen ático.
Todo acaba bien; los dos hermanos podrán tener a sus amadas: Quereas se casará con Pánfila, reconocida como hermana de Cremes; Fedrias vivirá en concubinato con Tais. El soldado burlado pagará los gastos de las diversiones y el banquete. El tema acostumbrado del conflicto entre dos generaciones diversas tan preferido por Terencio, no aparece aquí; la comedia se desarrolla toda entre jóvenes, podríamos decir entre camaradas, tanta es la natural solidaridad que íntimamente los une. Y en este clima encuentra su humanidad más profunda. Una cortesana, un soldado, un joven libertino, un jovencito imberbe y una buena muchacha extraviada por el destino; es un pequeño mundo marginal y desordenado que se encuentra espontáneamente reunido, sin principios sólidos pero rico en bondad instintiva y fraternal, en el que domina la figura de Tais, con su generosidad campechana a veces casi maternal; pero Terencio tenía particular cariño a la figura de la cortesana.
Observador lleno de simpatía de una sociedad burguesa en transición, no parece sino que ve, en este personaje fuera de la ley, el que más animosamente ha sabido tomar un partido, ha centrado en sí misma la situación y ha renunciado a las rígidas actitudes tradicionales, como a las improvisaciones precipitadas. Desde su excéntrica posición, Tais cuida de restablecer los equilibrios; .lo mismo hace el parásito Formión en la comedia a la que da título (v.), pero mientras éste obra con sarcástica mala fe, Tais se adelanta con su humanidad y se torna personalidad netamente definida en un mundo que anda buscando sus nuevas maneras de ser. [Existe una excelente traducción clásica, la de Pedro Simón Abril en Las seis comedias de Terencio (Zaragoza, 1577) varias veces reimpresa en el siglo XVI, publicada nuevamente en el siglo XVIII (Valencia, 1762) y refundida modernamente por D. V. Fernández Llera (Madrid, 1890)].
F. Della Corte

