Nació en Nîmes el 10 de agosto de 1858, murió el 1.° de octubre de 1919. Salido de la sección científica de la École normale de París, parecía destinado a la carrera matemática, a la que se había dedicado, obteniendo en 1881 una cátedra de esta materia en una escuela secundaria de Le Havre. Pero allí encontró a su antiguo condiscípulo Pierre Janet (1859-1947), que ejerció gran influencia sobre su ulterior orientación hacia la historia y la filosofía de la ciencia, que se manifestó por vez primera en un curso libre de la Universidad de Montpellier (1892) sobre Les origines de la science grecque. Su renombre como crítico de la ciencia se consolidó con la tesis del doctorado en letras: Ensayo sobre las condiciones y los límites de la certeza lógica (1894, v.), uno de los más importantes textos de la reacción finisecular contra el empirismo positivista que otorga a la ciencia un valor absoluto.
Milhaud atenuó, no obstante, su crítica gnoseológica en las numerosas obras de historia y de filosofía que siguieron a este primer ensayo (Le rationel, 1898; Les philosophes géomètres de la Grèce, 1900; Le positivisme et le progrès de l’esprit, 1902; Etudes sur la pensée scientifique chez les Grecs et chez les modernes, 1906; Nouvelles études sur la pensée scientifique, 1911). En 1909 fue creada exprofeso para él, en la Sorbona, una cátedra de «Histoire de la philosophie dans ses rapports avec les sciences», que desempeñó con gran dignidad y provecho, dando enorme impulso al estudio de la historia de la ciencia, al que consagró plenamente toda su vida. La muerte le sorprendió cuando estaba a punto de terminar su Descartes savant, que apareció póstumo en 1919.
M. Gliozzi

