Obra del bachiller Alfonso de la Torre (m. 1460?), escrita hacia 1440 y publicada probablemente en Burgos en 1845. Está dedicada a Juan de Beamonte, preceptor del príncipe de Viana. Consta de dos partes. En la primera se trata de las Artes Liberales, de la Metafísica y Naturaleza; en la segunda, de la Filosofía Moral y de cómo las virtudes moderan las pasiones.
El autor tiene una visión en que se le aparece el Entendimiento que acude a las Artes Liberales, personificadas, y cada una de ellas le expone sus secretos; con ellas sube .a un alto monte. En la cumbre está la Verdad. Ante ésta, la Sabiduría, la Naturaleza y la Razón le muestran sus misterios. Acompañado de la Verdad, la Razón y muchos sabios, entra el Entendimiento en casa de la Naturaleza, quien le declara todos los grandes secretos de la vida natural física. La Razón (parte segunda) lleva luego al Entendimiento a su casa y le muestra el fin del hombre, sus modos de vivir (como ángel, hombre o animal); su vida social, sus pasiones naturales o accidentales. Contra las pasiones le presenta luego a las cuatro Virtudes Cardinales, que cada una le expone su fin y los males que el mundo sufre si ella falta.
La Razón da nociones al Entendimiento sobre la vida política y social, demuestra que la fe es necesaria y termina enseñándole que el fin último del hombre es la visión beatífica. Esta obra es una enciclopedia científica, al modo de la de Marciano Capella. Alfonso de la Torre se inspira en las Etimologías (v.), en Al-Gazzali, en Avempace, en Maimónides y en Boecio. Su estilo, elegante y elocuente, representa una novedad en la prosa castellana del siglo XV.

