[Les principes généraux de la guerre appliqués á la tactique et a la discipline des troupes prussiennes]. Entre las obras de Federico II de Prusia (1712-1786), éste es el más notable tratado de tema militar; inicia en la literatura bélica el amplio desarrollo que la genialidad de Federico dará a la táctica y la estrategia.
En este tratado estudia detenidamente la aplicación de los métodos bélicos según la índole prusiana, y desarrolla, hasta los menores detalles, su propio pensamiento sobre los sistemas para conducir una campaña. Parte de consideraciones politicomilitares, poniendo de relieve la psicología del ejército y el complejo jurídico del país; estudia los movimientos, las concentraciones de tropas en paz y guerra, los sistemas para la movilización, las marchas y las batallas. Expone sus principios sobre la ofensiva llevada y desarrollada hasta lo extremo, sobre la defensiva reducida a los límites más restringidos, y describe la maniobra oblicua o por líneas internas. Las ordenanzas ágiles y sutiles, la unión perfecta de las tres armas fundamentales, constituyen las reglas que informan la nueva teoría de su escuela.
Federico II pone de manifiesto aquí el motivo fundamental de su estrategia oponiendo a la estaticidad de los adversarios un sistema de guerra rápida, sostenida por una voluntad tenaz e iluminada. Particularmente notable es el estudio sobre el servicio de informaciones. El vencedor de Róssbach y Leuthen es el primero que no se contenta con aplicar el arma del espionaje militar, sino que también lo analiza, lo amplía, haciendo de él una escuela. La doctrina de Federico II expuesta en este tratado, sancionada por sus admirables aplicaciones prácticas, llega a ser una guía y una regla precisa. En su pensamiento se reconoce la génesis de las modernas teorías. El centro de gravedad se desplaza hacia un concepto bien definido: el heroísmo, la fe, el valor individual, llegan a ser los impulsos más poderosos y eficaces del nuevo racionalismo militar.
G. Gherardini

