Charlotte Brontë

Nació en Thornton (Yorkshire) el 21 de abril de 1816, y murió en Haworth, en el West Riding del Yorkshire, el 31 de marzo de 1855.

Hija del pastor an­glicano Patrick Brontë, vivió con sus cuatro hermanas y el hermano Branwell durante la mayor parte de su infancia en medio de una salvaje vegetación, desolado paisaje que luego habría de reaparecer siempre como fondo de los fantásticos y románticos episo­dios de sus novelas y de las de su hermana Emily (v.).

Los primeros años de la futura escritora estuvieron marcados por la desgra­cia: en 1821 perdió a su madre, y la familia quedó confiada a los cuidados de una tía materna; y cuatro años después murieron tuberculosas las dos hermanas mayores, Mary y Elizabeth, a causa del deficiente tra­to recibido en el Instituto de Cowan Bridge para hijos de eclesiásticos, centro docente en el cual también Charlotte vivió duran­te algún tiempo.

Vuelta a su hogar, pasó seis años de completa libertad en contacto directo con la naturaleza; tras una sumaria educación recibida de su padre, frecuentó a lo largo de un año la cercana escuela de Roe Head, a donde regresó en 1835 como profesora. En 1842 llevó a cabo el paso quizá más decisivo de su existencia: junto con Emily fue enviada a

estudiar el fran­cés en el Pensionado Héger de Bruselas. Forzada a volver a su casa por la muerte de la tía, en 1843 dirigióse de nuevo a la escuela belga con un modesto empleo do­cente, y entonces se produjo su primera experiencia amorosa; y aun cuando su afec­to hacia el director del pensionado perma­neciera absolutamente platónico, Charlotte inspiró en él su primera novela, El profe­sor (v.), que, rechazada por los editores, apareció con carácter póstumo.

En 1844 re­gresó a Haworth. Falló su proyecto de fun­dar una escuela, y el hermano, cada vez más dado al vicio, murió de «delirium tremens» en 1848, debido al abuso de los estu­pefacientes y del alcohol. Y así, la escritora buscó — junto con sus hermanas Emily y Anne — el desahogo de sus apasionados sentimientos en el arte.

En 1846 las tres publi­caron un volumen de versos, Poesías de Currer, Ellis y Acton Bell (v.), del que únicamente se vendieron dos ejemplares. En realidad, Charlotte poseía unas facultades literarias eminentemente narrativas, y ya antes de escribir El profesor, había com­puesto como pasatiempo (de Í829 a 1845), junto con sus hermanas y el hermano, cuen­tos pavorosos (denominados Legends of Angria y situados en un ambiente muy afín al de la narrativa negra y de las obras de Byron).

La novela Jane Eyre (v.), publicada en 1847, obtuvo, en efecto, un notable éxi­to, y de ella apareció el año siguiente una segunda edición, dedicada a Thackeray; como Cumbres borrascosas (v.), de su hermana Emily, dicha obra ofrece un carácter melodramático y terrorífico, en el que influ­yó no poco la agobiadora presencia del pai­saje de su infancia.

Mientras tanto, el des­tino seguía mostrándose cruel con la familia, y también Emily y Anne murieron minadas por la tuberculosis. Charlotte volvió a escri­bir, y el nuevo dolor quedó reflejado en algunos capítulos de la novela siguiente, Shirley (1849, v.), amenizada, sin embargo, por lozanas pinceladas humorísticas y descripciones serenas y bucólicas; el eco de su amor insatisfecho reaparece en la obra más madura, Villette (v.), de 1853. Tras la muer­te del padre, ocurrida este mismo año, la escritora casóse con el asistente parroquial de aquél, el reverendo A. B. Nicholls; su débil constitución, empero, no resistió mu­cho tiempo, y Charlotte murió en el primer embarazo.

R. Sanesi