Eugène Brieux

Nació en París en 1858 y murió en Niza en 1932. Hijo de un obrero eba­nista, dedicóse primeramente al comercio.

Tras haber iniciado sus actividades, en 1880- 81 y en colaboración con Salandri, con dos breves composiciones teatrales (Bernard Palissy y Le bureau des divorces), pasó al periodismo. Sin embargo, diez años después intentó de nuevo y solo el teatro, en el que Ménages d’artistes (1890) y, sobre todo, Blanchette (1892, v.) le valieron repentina­mente una amplia fama, no desmentida por las obras posteriores (M. de Rebouval, 1892; L’engranage, 1894; Les bienfaiteurs, 1896; Les trois filles de M. Dupont, 1897) y con­firmada en 1900 con un verdadero triunfo: La robe rouge.

A partir de entonces no dejó de conocer el éxito. En 1909 se le abrieron también las puertas de la Academia Fran­cesa. Parece explicar en gran parte una ca­rrera tan afortunada la circunstancia de que las tesis tratadas por Brieux — ya de carác­ter moral o social— resultan extremada­mente triviales y ortodoxas, y son presen­tadas en un estilo fácil, sin profundidad.

Constituyen a este respecto un hecho sinto­mático los dos finales opuestos (uno más grato a los teatros subvencionados) que el autor había preparado para Blanchette, re­presentada en el «Théâtre Libre».

Entre las obras posteriores a La robe rouge cabe ci­tar Les remplaçants (1901), Les avariés (1902) Maternité (1903), Los abejorros (v.), La foi (1909), La femme seule (1912), Les bourgeois aux champs (1914), Les Améri­cains chez nous (1920), Trois bons amis (1921), L’avocat (1922), L’enfant (1923), Pier­rette et Galaor (1923) y La famille Lavolette (1926).

C. Falconi