Nació en Chiavenna (Valtellina) el 9 de febrero de 1869 y m. en Milán el 25 de noviembre de 1942. Formado en un ambiente de labor tenaz y ejemplar probidad, durante su primera juventud acarició el sueño de convertirse en poeta cantor del pensamiento rescatado de la ignorancia y la barbarie, o bien, según el ejemplo de Hugo, de la odisea de los «miserables» redimidos por la conciencia moral y la dignidad del trabajo.
Alejado de su país por razones de estudio y de profesión, su espíritu, aun sin renunciar a tales propósitos, inclinóse más bien a cantar la nostalgia de las montañas nativas, expresada en Cancionero de los Alpes, Líricas humanas (v.) y otras colecciones.
Profesor de literatura italiana en la Universidad de Padua de 1917 a 1938 y crítico literario mediocre, su mejor texto en este aspecto fue, posiblemente, la edición de las Rime di Dante da Maiano (1896). Interesóse también por Dante, Ciño da Pistoya, Alfieri y, sobre todo, Leopardi.
C. Falconi

