Jean-Antoine de Baïf

Nacido en Venecia el 19de febrero de 1532 y m. en París el 19 de septiembre de 1589. Hijo natural del doc­to humanista Lazare de Baif, embajador de Francia en la República veneciana, estudió brillantemente en el colegio de Coqueret; en él contó con excelentes maestros, entre ellos Dorat, y vivió en la intimidad de Ronsard.

Rivalizando con éste, colaboró en el Tombeau de Marguerite de Navarre; en 1552 publicó Les amours de Méline, y en 1555 Les amours de Framcine, obra más vinculada a- la realidad. Erudito antes que poeta, per­tenece, más bien que a la poesía, a la his­toria de ésta.

En 1563 se le nombró dele­gado en el Concilio de Trento; posterior­mente, secretario de Carlos IX, obtuvo el apoyo real para la fundación de una aca­demia de poesía y música (1570) mediante la cual esperaba poder difundir sus pro­yectos de reforma del lenguaje y la mé­trica.

Defendió una versificación fundada en la alternancia de las sílabas largas y breves y el empleo de la ortografía fonética; en Étrennes de poésie françoise (1574) apli­ca ambos principios. Creó, además, un verso nuevo de quince sílabas, el «baïfin», sólo por él utilizado ampliamente.

Nada de ello, ni tampoco la academia — cuya vida no fue mucho más larga que la de su instaurador—, le procuró una fama comparable a la de la colección Mimos, enseñanzas y proverbios (1576, v.). Compuso para el teatro Antigone (1573). Sus últimos años se vieron entristecidos por una prolongada enferme­dad.

S. Morando