Patas de Mosca, Victorien Sardou

[Pattes de mouche]. Comedia en tres actos de Victorien Sardou (1831-1908), estrenada en París en 1860. Próspero y Clarisa se han amado, y después un conjunto de circunstancias fortuitas ha separado de improviso sus destinos.

Próspero parte para un viaje y Clarisa se casa con Vouhave. La última carta de la joven desposada está todavía bajo el pedestal de una estatua que solía servir de escondrijo para la correspondencia entre los dos ena­morados. Cuando, al cabo de tres años, la quinta que fue teatro de aquel amor se vuelve a abrir, Próspero se presenta allí para pedir por esposa a la hermana de Clarisa, Marta, amada de Pablo, joven y tímido estu­diante.

Se produce una explicación entre los dos enamorados de antaño, por lo cual Próspero se entera de la existencia de aque­lla carta; movido por curiosidad, se las .compone para apoderarse de ella, con gran espanto de Clarisa, la cual teme que su marido pueda enterarse de todo.

Para obte­ner la restitución de la carta, Clarisa, en compañía de Susana, se va a casa de Prós­pero, donde va a buscarla Vouhave, el cual sospecha al principio, pero muy pronto le convencen las dos mujeres de que sólo Su­sana ha sido objeto de la pasión amorosa de Próspero.

Susana obtiene por fin que Próspero queme la carta incriminada; y todo hubiera sucedido a pedir de boca si la hoja, ya medio quemada» no fuese arrojada a la calle en el momento mismo en que pasa Vouhave por debajo del balcón con el tutor de Pablo, el señor Thirion.

Este último re­coge el trozo de papel y envuelve en él un coleóptero para él precioso. En tanto Pablo, que se ve contrariado en su amor por Co­lomba, consorte del señor Thirion, obligado a alejarse a toda prisa, se sirve del envol­torio del insecto para dirigir un saludo de despedida a la joven.

La carta, por error, es entregada nada menos que a la señora Colomba, mientras todos los protagonistas de la comedia están reunidos a la mesa, huéspedes de Vouhave. Se produce una explicación por la que Pablo y Marta pueden realizar su ensueño, y Próspero descubre que en su corazón la imagen de Susana ha sus­tituido a la de Clarisa.

Comedia de enredo bastante artificioso, y que, sin embargo, obtuvo buen éxito por la variedad de sus episodios, lo agradable de su diálogo y la habilidad escénica por la que ya se consi­deraba a Sardou como el continuador de Scribe.

T. Momigliano