La Pastorcilla, Drimitinós

Idilio pastoril cretense, impreso por vez primera en Veneciá, en 1627, por Drimitinós de Apocorono (isla de Creta).

Se com­pone de 249 dísticos, formados por ende­casílabos que riman en pareados. Ha sido muchas veces reimpreso, y en varias islas del Egeo se encuentran ancianas iletradas que saben de memoria algunos fragmentos e incluso el poema entero, dando testimo­nio de una tradición oral. La lengua utili­zada es el dialecto occidental de Creta, en la forma que éste tenía hacia 1600. Un joven pastor encuentra a una bella pastora.

Se siente tan conmovido por su belleza que se desvanece. La muchacha le hace volver en sí y, fascinada por su juventud, lo conduce a la gruta que le sirve de habitación, en la que ella vive sola con su padre. Éste se halla temporalmente ausente.

Los dos jó­venes se cambian anillos de hojas y pasan algunos días felices, después de los cuales parte el pastor, quedando convenido que volverá al cabo de un mes. Pero una grave enfermedad lo retiene lejos, y la muchacha, creyendo que su amante la ha olvidado, entre tanto muere de dolor: Cuando el joven vuelve, al cabo de dos meses, encuentra vacía la gruta y oye de boca del padre el triste fin de la muchacha, que había falle­cido nueve días antes.

Desesperado, el pas­tor abandona el rebaño y la zampona, con­denándose a errar perpetuamente. Sólo lle­vará como compañero un cándido corderillo, que trajo consigo y que destinaba como re­galo a su amada.

El citado Drimitinós es sólo redactor del poemita, en el que resuenan ecos de la poesía pastoril italiana, pero que tiene méritos propios por la sencillez de la trama, por su frescura popular y por la desenvuelta versificación, que también deja sentir el influjo de los modelos italianos.

L. Lavagnini