[Stolz und Trauer]. En este breve volumen, escrito entre 1919 y 1921 y más tarde completado con composiciones posteriores, el escritor alemán Rudolph Binding (1867-1938) recogió sus poesías sobre la guerra.
Mejor dicho, representa el núcleo lírico contenido en el diario De la guerra (v.), la otra cara donde se refleja la experiencia que el autor tuvo del conflicto, como una monstruosa aventura en la que él, consagrado «sagrado caballero», sin «saber ya lo que le impulsaba adelante», se precipitaba allí «donde se sufre sin amor/ y sólo la realidad domina, horrenda y monstruosa», para librarse de todo velo, de todo compromiso, de todo vínculo con el mundo.
No encontramos aquí los acentos comunes a la poesía alemana de guerra, sino que en estos breves cantos está representada en imágenes, y algunas veces en ritmos poderosos, la profunda conmoción que todo ser humano ha debido experimentar al encontrarse sumido en el infierno de la guerra moderna. Hay un tono de universalidad en estas invocaciones, que impedirá que este volumen quede ligado a la guerra de 1914- 1918.
Binding se sintió siempre como un superviviente; lo confirman los muertos resucitados con sus evocaciones: «Ninguno ha vuelto». «Quien no ha muerto con nosotros» — gritan — sólo «vive de prestado las aventuras cotidianas». En esta concordancia interna con los caídos está quizás el núcleo vital de todos estos cantos de guerra que, como a menudo en Binding, tienen una forma severamente ceñida, siempre dominada por una naturaleza muy sensible a las leyes del estilo.
R. Paoli

