Con este título latino (lit. El cisne del río Usk) el poeta inglés Henry Vaughan (1622-1695) publicó sus poesías.
Parece que estaban ya terminadas a finales del 1647, pero no fueron impresas hasta 1651, en Londres: el poeta había sufrido una grave enfermedad, y le pareció que debía rechazar todo cuanto hubiera de mundano en su libro.
La poesía que da nombre al volumen canta las alabanzas del río Usk. Hay en ella reminiscencias de las Pastorales de Britania (v.), de Browne. La poesía más notable a la vez que la más sorprendente es el «Osario» («The Charnel House»), que hace pensar en John Donne, llena de modismos extraños, de precisos e impetuosos adjetivos, de metáforas atrevidas, que asombran por su atrayente morbosidad.
No hay en la colección poesías de amor, pero hay muchos recuerdos sobre la amistad, que ocuparon siempre un gran lugar en el pensamiento de Vaughan. Hallamos también alusiones a la vida despreocupada, y versos de homenaje a escritores contemporáneos, tales como D’Avenant, John Fletcher, William Cartwright y «Orinda».
Hay más indicios del odio del poeta a la autoridad de su tiempo que auténtico entusiasmo por la causa del rey. Una de las poesías más emotivas y digna del mejor Vaughan es la dedicada a «Isabel», muerta de dolor, en Carisbrooke, en 1650. Las observaciones de Vaughan acerca de la guerra han complicado las investigaciones sobre su biografía porque más bien oscurecen que aclaran los acontecimientos de su vida.
A. Camerino

