Obras, Galileo Ferraris

[Opere di Ferraris]. Las obras de Galileo Ferraris (1847-1897) las publicó la Asociación Electrotécnica Italiana (Milán, vol. I, 1902, págs. XXIII-492; vol. II, 1903, págs. VI-473; vol. II, 1904, págs. VI- 367, en 4.°).

El primer tomo contiene el retrato del autor (fotograbado Fusetti de fotografía Gibson, Chicago, con reproducción de la firma autógrafa de Galileo Ferraris); un ensayo de Guido Grassi sobre las obras de Galileo Ferraris y los siguientes escritos de éste: «Sobre el empleo de las brúju­las ordinarias en las medidas de las intensi­dades galvánicas» (1871); «Sobre la teoría matemática de la propagación de la electri­cidad en los sólidos homogéneos» (tesis doc­toral del autor, leída en Turín en 1872); «De una demostración del principio de Helmholtz sobre el timbre de los sonidos, sacada de algunos experimentos hechos con el telé­fono» (nota a la Academia de Ciencias de Turín, 27 de enero de 1878); «Sobre el telé­fono de Graham Bell» (conferencia en la Sociedad de Ingenieros e Industriales de Turín, 2 de febrero de 1878); «Sobre la in­tensidad de las corrientes eléctricas y de las extracorrientes en el teléfono» (memo­ria de la Academia de Turín, 23 de junio de 1878); «Teoremas sobre la distribución de las corrientes eléctricas constantes» (me­moria a los Lincei, 1 de junio de 1879); «Indagaciones teóricas y experimentales so­bre el generador secundario Gaulard y Gibbs» (memoria a la Academia de Turín, 11 de enero de 1885); «Sobre el método del Dr. Hopkinson para la determinación del coeficiente de rendimiento del generador secundario Gaulard y Gibbs» (nota a la Academia de Turín, 10 de mayo de 1885); «Sobre las diferencias de fase de las co­rrientes, el retraso de la inducción y la pérdida de energía en los transformadores» (memoria a la Academia de Turín, 4 de di­ciembre de 1887); «Resultados de algunas experiencias sobre el transformador Zipernowsky, Déri, Bláthy» (escrito inédito en italiano y del que se publicaron una traduc­ción francesa y otra alemana en Budapest, con fecha 2 de julio de 1885.

La traduc­ción alemana, con algunas variantes, se reprodujo en el número de octubre de 1885 de la «Elektrotechnische Zeitschrift»); «Ro­taciones electrodinámicas . producidas por medio de corrientes alternas» (nota a la Academia de Turín, 18 de marzo de 1888, en la que se anuncian los experimentos sobre el campo magnético rotatorio); «So­bre el ‘método de los tres electrodinamómetros para la medida de la energía per­dida por histéresis y por corrientes de Foucault en un transformador» (nota a la Aca­demia de Turín, 22 de noviembre de 1891); «Un método para tratar los vectores rotan­tes o alternativos y una aplicación del mis­mo a los motores eléctricos de corrientes alternas» (memoria a la Academia de Turín, 3 de diciembre de 1893); «Sobre un motor eléctrico sincrónico de corriente alterna» (nota a la Academia de Turín, 1 de abril de 1894); «Teoría geométrica de los campos vectoriales como introducción al estudio de la electricidad, magnetismo, etc.», precedida por una advertencia de Corrado Segre, de la que resulta que este escrito, encontrado sin título entre los papeles de Ferraris, se redactó hacia 1894-95 como primer capítulo de un tratado de electrotecnia.

En este pri­mer volumen se recogen los escritos origi­nales de electrotecnia, en los que se basa de una manera particular la fama del au­tor. Cada uno de estos escritos merece un profundo examen, especialmente los que se refieren a la teoría de los transformadores de corriente alterna, que es, sin exageración, una conquista completamente nueva de Galileo Ferraris, admirable por su elegancia y rigor. El gran descubrimiento del campo magnético rotatorio tiene sus antecedentes y su verdadera explicación en el largo estu­dio sobre los transformadores de corrientes alternas y las corrientes alternas en gene­ral.

Según Grassi, las primeras pruebas se remontan con toda probabilidad a finales de junio de 1885. La hipótesis no carece de base, puesto que es cierto que en la ilota fundamental sobre las rotaciones electro­dinámicas Ferraris dice que las experien­cias allí descritas se llevaron a cabo en el otoño de 1885, aunque en la relación sobre electrotecnia en la Exposición Univer­sal de 1889 en París, tras decir que expe­rimentó un primer modelo de motor en el otoño de 1885, añade que las experiencias pueden remontarse a algún tiempo atrás.

En la nota sobre las rotaciones electrodi­námicas, el autor, tras describir la teoría y la técnica del campo magnético rotatorio, observa que las experiencias descritas pue­den servir para repetir en una forma nueva las clásicas experiencias de Arago, Bab­bage y Herschel, pero especialmente para poner de relieve las diferencias de fase entre las corrientes primaria y secundaria de un transformador, o las que hay entre las corrientes derivadas alternas, o las que pueden existir entre dos corrientes alternas del mismo período; y que al con­trario, se pueden disponer las cosas de manera que pongan de relieve cómo varían las diferencias de fase al variar las resisten­cias de los circuitos y de sus coeficientes de inducción.

El autor describe un verda­dero motor de campo rotatorio y lo estudia desde el punto de vista de la energía, con­cluyendo que el aparato no podría tener importancia alguna desde el punto de vista industrial. Reconoce, sin embargo, que se pueden estudiar sus dimensiones para au­mentar notablemente su potencia y mejorar mucho su rendimiento. Incluso tal como él lo describe, el aparato puede servir para medir la energía eléctrica de una distri­bución de corriente alterna.

Para compren­der bien el punto de vista de Ferraris, hay que recordar que a la sazón todavía no se había desarrollado la técnica de las corrien­tes alternas y que precisamente comenzaba entonces a ser conocida gracias a los tra­bajos de Ferraris. Pero éste sigue siendo un teórico, a pesar de su gran invento. Sus entusiasmos son para la verdad más que para las aplicaciones. «Quien en sus investi­gaciones no piense más que en las aplica­ciones — dice en la conferencia sobre el teléfono — no encontrará nunca nada, y quien, al juzgar la importancia de un des­cubrimiento, no sepa ver más que la uti­lidad que puede reportar, demostrará no haber gustado nunca el verdadero pla­cer de saber».

El segundo volumen contiene la nota sobre las máquinas de inducción (1876); las cinco conferencias sobre la ilu­minación eléctrica (1879); varias relaciones sobre ferias de muestras, congresos, confe­rencias internacionales; la conferencia so­bre la transmisión eléctrica de la energía,’ dada en los Lincei el 3 de junio de 1894 y la necrología de Luciano Gaulard (1889). El tercero, el tratado sobre las transmisiones teledinámicas de Hirn (tesis para el diplo­ma de ingeniero civil, 1869) y sobre las propiedades cardinales de los instrumentos dióptricos (exposición elemental de la teo­ría de Gauss y sus aplicaciones, 1876); la memoria sobre los anteojos con objetivo compuesto por varias lentes a distancia unas de otras (21 de noviembre de 1880); parte de una carta al profesor R. Lippich de Pra­ga, publicada en el «Repertorium der Physik» del Dr. Exner en abril de 1891; la nota «Sobre un método para la medida del agua arrastrada mecánicamente por el va­por» (11 de diciembre de 1881); el nuevo sistema de distribución eléctrica de la ener­gía, en colaboración con Riccardo Arnó (1896), y las dos conmemoraciones de Felice Chió y Giuseppe Basso (1872-1895).

Los es­critos contenidos en estos dos volúmenes, aunque en general no tienen la importancia de los del primero, son indispensables para quien quiera conocer bien la personalidad del autor, su vasta, sólida y moderna cul­tura en continuo progreso, sus grandes cuali­dades de maestro. Ferraris tiene como po­cos el don de asimilar y profundizar las teo­rías científicas. Desde este punto de vista es una verdadera joya la exposición elemental de la teoría de Gauss sobre las propiedades cardinales de los instrumentos dióptricos. Muchos escritos de estos dos volúmenes tienen también importancia científica y téc­nica, y algunos de ellos completan o des­arrollan los escritos del primer volumen.

De un modo particular hay que subrayar el completo reconocimiento de la importan­cia del motor de campo rotatorio por parte de Ferraris, después del éxito práctico que su invento logró, gracias sobre todo a Ni- cola Tesla. Para conocer bien a Ferraris es necesario consultar el volumen publicado por su familia: Fundamentos científicos de la electrotecnia, bajo los auspicios de la A. E. I. (Turín, 1899). De este volumen existe también una traducción alemana diri­gida por Leo Finzi (Leipzig, 1901). También hay que tener presente el volumen En ho­nor de Galileo Ferraris, en la inauguración de su monumento en Turín, 17 de mayo de 1903 (Turín, 1903).

S. Timpanaro