Unas Nueva Manera de Pagar Deudas Antiguas, Philip Massinger

[A New Way to Pay Old Debts]. Comedia en cinco actos y en verso, del inglés Philip Massinger (1583- 1640), representada en 1625 y publicada en 1633.

Sir Giles Overreach se ha enriquecido arruinando a personas de la nobleza, sin perdonar ni a su sobrino, el pródigo Frank Wellborn, de cuyos bienes se ha apodera­do, reduciéndole a la miseria y tratándolo luego despectivamente.

Wellborn solicita entonces la ayuda de la rica viuda lady Allworth, a cuyo marido había prestado importantes servicios, y ella conviene en dar a entender que se casará con el joven. Overreach cambia de actitud y ayuda a su sobrino, esperando además poder resarcirse con el matrimonio de su propia hija, Margaret, con lord Lovell; entonces los jóvenes de la buena sociedad, arruinados por sus extorsiones, se verán obligados a obsequiar a Margaret, y él satisfará moralmente su rencor contra la clase social de sus vícti­mas.

Lady Allworth tiene un hijastro, Tom, que es paje de lord Lovell y ama a Marga­ret, siendo correspondido, por ella. Lord Lovell consiente en ayudar a su paje a ca­sarse con Margaret. Se hace creer a Ove­rreach que su hija ha de casarse con el lord, de modo que el mismo padre facilita las bodas.

Descubre el engaño demasiado tarde y se entera de que, por obra de un ayudante suyo, sus pretensiones sobre los bienes del sobrino son indefendibles; enton­ces Overreach enloquece. Lord Lovell se casa con lady Allworth, y Wellborn recibe un empleo en el regimiento del lord.

El personaje de Overreach está inspirado en sir Giles Mompesson, personaje histórico de la época, de mala fama por sus extorsiones, debido a las cuales sufrió multa y prisión. La técnica teatral es excelente. La comedia está llena de movimiento y de sorpresas, construida y conducida sin esfuerzo.

La habilidad del autor se manifiesta desde la primera escena, en la que el joven Well­born, en la miseria, es arrojado de una ta­berna por personajes secundarios que le echan en cara su vida irregular; del rui­doso altercado que se produce resulta el carácter extremado de la situación y queda justificada la acción.

Sin embargo, Una nue­va manera de pagar deudas antiguas no consigue crear, con el codicioso Overreach, un tipo inmortal. El personaje pertenece a una larga dinastía de usureros representados a menudo con gran fuerza en el teatro isabelino (desde el perdido Judío de Gosson, hasta el Barrabás del Judío de Malta, v., de Marlowe, o el Shylock, v., del Mer­cader de Venecia, v., de Shakespeare, para citar sólo a los principales).

Pero a dife­rencia de Barrabás y de Shylock, Overreach no es avaro: vive señorialmente y para alcanzar sus fines no repara en gastos. Mientras sus dos predecesores tienen, en su alma obscura, por lo menos un amor, el de su hija, Overreach hace incluso de su hija un instrumento de sus fines y quie­re casarla con un lord, sólo para vengarse de la sociedad.

Venganza, sin embargo, in­justificada: Overreach es rico, y si su placer es arruinar a las personas que le son so­cialmente superiores (como declara él mis­mo con un cinismo demasiado inhumano para ser verosímil), puede considerarse sa­tisfecho. Continúa siendo la obra más co­nocida y popular de Massinger, aunque la comedia no fuese el género más afín a su ingenio.

S. Rosati

Cada edad tiene sus convencionalismos; y cada edad puede resultar absurda cuando éstos caen en manos de un hombre como Massinger, es decir, un hombre de talento tan excepcionalmente superior como el suyo y de imaginación tan pobre. (T. S. Eliot)