Noches Áticas, Aulo Gelio

[Noctes Atticae}. En veinte libros, en parte mutilados, Aulo Gelio (130-175 d. de C.) recopiló, para su uso y el de sus hijos, el fruto de sus inves­tigaciones, lecturas, anotaciones, y les puso este título porque había estudiado larga­mente en Atenas y, durante las largas ve­ladas invernales, había empezado a com­poner la obra, deliberadamente desordenada y fragmentaria.

No quiso dar a sus veinte libros un plan más ceñido y que abarcase por completo el informe material. Confesa­ba haber mantenido el orden casual de sus lecturas y conversaciones, pues no se fia­ba de su memoria y cuanto leía o escu­chaba lo ponía por escrito. Son numerosos los temas tratados: además de la literatu­ra, la lógica, la geometría, el derecho, en­contramos noticias astronómicas y meteorológicas, de medicina, geografía, historia na­tural y de modo particular historia política. El interés de Gelio se dirigió a la litera­tura, revelando un gusto arcaizante que le hacía preferir, entre los griegos, a los es­critores de la edad antigua y, entre los latinos, a los de la época republicana.

Pero era hombre de ingenio mediocre y le inte­resaban infinitas y mínimas curiosidades de léxico, gramaticales, literarias, anticuarlas, jurídicas, religiosas, cada una de ellas por sí misma y sin ningún plan orgánico ni unitario. Con todo ello y por todo ello, su obra, especialmente por las noticias que nos da y los pasajes que cita de autores poco conocidos, desconocidos o perdidos, es preciosísima para nosotros. F. Della Corte

Espíritu sagaz y fino, pero escritor su­mido en un limo pegajoso. (Huysmans)