Diálogo retórico y declamatorio de Luciano de Samosata (hacia 125-185 d. de C.). Es incierta la fecha de composición. El autor cuenta que, llegado a Roma para consultar a un médico ilustre, no quiso alejarse de la ciudad sin hablar con el filósofo Nigrino, un platónico que a las dotes de ingenio unía un corazón generoso y una admirable elocuencia, y al que Luciano había conocido en Atenas.
Nigrino hace un elogio tan entusiasta de la filosofía, que Luciano queda conmovido y admirado. Es también famoso el elogio que el autor hace de Atenas, centro de los estudios filosóficos y de todo cuanto es bello y noble. A esta ciudad contrapone el autor la Roma corrompida y fastuosa, contra la que dirige los acerados dardos de su crítica mordaz. [Trad. española de Cristóbal Vidal y F. Delgado en Obras completas, tomo I (Madrid, 1882, 2.a ed., 1901) con el título Nigrino o de las costumbres de un filósofo].
C. Schick

