[Metei’]. Uno de los primeros cuentos de León Tolstoi (Lev Nicolaevič Tolstoj, 1828-1910), publicado en 1856.
En forma de monólogo autobiográfico, el autor nos describe la azarosa noche vivida en trineo durante una tormenta de nieve. El cochero conoce poco la carretera y después de una hora transcurrida en la busca inútil de la justa dirección, el viajero se ve obligado a proseguir en otro trineo con un grupo de mujics. Hasta el alba no llegan a la estación.
En este cuento, que parece el primer núcleo de otro más célebre, Amo y criado [Chozjain i rabotnik], publicado en 1895, Tolstoi revela ya los caracteres de su arte: la observación minuciosa y, con todo, siempre conmovida (así el caballo del centro de la «troika», con su modo especial de mover las patas, o el alegre rumor de los cascabeles en contraste con el viento helado y con la noche obscura); la poderosa evocación de ambientes y de climas, en los recuerdos de infancia que se presentan al viajero durante su tormentoso adormecimiento; la neta representación de los caracteres y los tipos.
Se muestra además, en la descripción de los campesinos, aquella tendencia a idealizar al mujic, que más tarde formará la esencia del misticismo popular del gran escritor. Aun con su prolijidad y sus repeticiones, el relato, límpido e inmediato en su estilo, debe considerarse como una de las mejores obras juveniles de Tolstoi. [Trad. española de «La España Moderna» (Madrid, s. a.)].
G. Kraisky

