[Narracions extraordináries]. Obra del novelista catalán Joan Santamaría (1866-1955), publicada > en 1915. Es patente, no sólo en el título, sino también en el texto, la influencia de Poe. En torno a un suceso central, a veces nimio, pero misterioso e inexplicable por la lógica, va tejiéndose la narración.
Así en «L’organista», que es un lejano eco de «Maese Pérez, el organista» de Bécquer, tiene lugar la aparición periódica, con bruscas iluminaciones de la iglesia y melodías del órgano, de un monje a un hermano que lo asesinó. En «La meva mort» hay una complicada suplantación de personalidades entre el Dr. Grafel y el mediocre y licencioso protagonista del relato. El absurdo que domina el destino de los cuatro personajes recuerda el mundo de Kafka. En «La desconeguda fortuna» el objeto misterioso es un busto que al ser golpeado produce quejidos de dolor y en cuyo interior hay una fortuna en dinero. En «La forca més alta» el protagonista es llevado a un país de raza hindú para cumplir una desagradable misión y morir ajusticiado. En «La sang de Crist» un presunto asesino de su amante es salvado por un misterioso personaje de luengas barbas que se ofrece a ir por él al cadalso.
Un exceso de fecundidad y de fantasía desbordada y un abuso de lo arbitrario y de lo desorbitado perjudican la notable fibra de escritor que tuvo Joan Santamaría. Pero, a pesar de este exceso de literatura y de un morboso y premeditado sensualismo, la obra de Santamaria revela una brillante imaginación al servicio de un estilo fácil, agradable y matizado por las descripciones de los paisajes arrancados de su Lérida natal. Las visiones de los países exóticos y el corte de algunos diálogos crean, a veces, en sus narraciones un clima de episodio policíaco.
A. Manent

