[Die Philosophie im tragischen Zeitalter der Griechen]. Obra del filósofo alemán Friedrich Nietzsche (1844-1900).
Hablando con propiedad, este libro no es una obra de Nietzsche, pues su proyecto de completar el Nacimiento de la tragedia (v.) con un estudio de los orígenes de la filosofía no pudo realizarse jamás. Tan sólo se trata, en la edición francesa que con este título nos ocupa, de una colección de fragmentos, notas y esbozos. Sin embargo, el pensamiento de Nietzsche aparece con toda claridad. Bajo la influencia de Schopenhauer, intenta menos el conocer objetivamente a los filósofos presocráticos, que el conocerse a sí mismo y afirmarse en sus propósitos. La filosofía es, según él, la imaginación suprema.
Se parece a la obra de arte. Es esencialmente subjetiva. Con tales ideas, Nietzsche (que trabajaba, además, antes de que Diels hubiera realizado su gran edición crítica de los presocráticos) apenas podía intentar una obra histórica, en el sentido actual de la palabra. Realiza una serie de semblanzas: Tales, Heráclito, Empédocles, Demócrito, etc. Estos pensadores aparecen como los héroes de una sabiduría pasional, nacida de la misma inspiración que el mito y la tragedia. Sócrates, por el contrario, señala el principio del racionalismo, y arruina, para mayor desgracia de la civilización, la doble tradición religiosa y metafísica.

