Obra del escritor mexicano Guillermo Prieto (1818-1897), publicada en 1883 con el pseudónimo «Fidel». Representa una fase muy característica en la producción de este autor, en la cual «desaparece el satírico y permanece el soñador», mezclado de cuando en cuando con el humorista.
El poeta en la Musa callejera se vuelve pintor de género. Su paleta está llena de colores. Y pinta, al aire libre, paisajes de la tierra, verbenas de barrio, gentes y costumbres populares: la «china» de castor lentejueleado; el «charro» de sombrero entoquillado de plata; la «gata» voluptuosa, el judío ladino, el audaz guerrillero. Cada uno dice su palabra, habla su jerga, se mueve en su fondo: la calle estrecha y pringosa, el puesto de fruta, la barbería de guitarra y gallo, la casa de vecindario alborotador, todo típico y regional, todo vivido y matizado con admirable riqueza, a grumos y manchas de seguro efecto.
Es la expresión, la manifestación de un pueblo idealizado por la ternura y la fantasía de un gran poeta. Género tan circunscrito como éste no sale del terruño, pero a veces muestra extensión de humanidad, universalidad de sentimientos y rompe el valladar nacional y traspasa las regiones fronteras. Guillermo Prieto fue el Berenguer mexicano.
A. Millares Carlo

