La Mujer Perdida, David Herbert Lawrence

[The Lost Girl]. Novela inglesa de David Herbert Lawrence (1885-1930), publicada póstuma en 1932.

Se narra en ella la historia de una joven, Al­bina Houghton, que vive en un pueblecito de provincias, entre una madre enferma del corazón, sólo atenta a las preocupaciones de su enfermedad, y un padre fantasioso, cuyas modestas especulaciones siempre ter­minan sin éxito. Una frialdad grave y re­signada pesa sobre Albina, que va incu­bando un instinto de rebelión que se tra­duce en una cierta dureza irónica y mali­ciosa en la mirada y la sonrisa.

Su vida transcurre incolora hasta los treinta años, animada por un afecto único, el de miss Bross, el ama de llaves, que le ha dado una educación llena de reservas y que se asus­ta de algo incognoscible que descubre a veces en el fondo de los ojos de la mucha­cha. Albina se marchita lentamente sin en­contrar al hombre que pueda inflamar de amor su vida: está dos veces a punto de prometerse, pero siempre se retira en el fondo de su irónica reserva. Pero algo nue­vo entra de pronto en su vida: en una com­pañía de variedades que trabaja en el pe­queño teatro, fruto de la última especula­ción de su padre, conoce a un abruces, Francesco Marisca.

Forma parte de un cu­rioso grupo de cómicos, capitaneado por una madura «Madame» de origen francés. Albina se siente atraída por la fascinación turbia, completamente sensual, del joven italiano: es un hombre hermoso, lleno de fuerte vitalidad física, que parece sofocar en él las facultades del espíritu; de su cuerpo emana una energía que infunde calor en el alma frígida y burlona de la muchacha inglesa. Francesco la ama con la fogosidad de su pasión meridional; y Albina duda en el borde de esta vorágine en que su individualidad debe naufragar. Por fin la resolución del hombre se impone y ella lo sigue a Italia, a una pequeña al­dea perdida en los Abruzos, en medio de una vida simple, eternamente en contacto con la impersonalidad de la Naturaleza y de los hombres.

El libro termina al co­mienzo de la guerra en Italia, con la in­corporación a las armas de Francesco: su partida coincide con el anuncio de la ma­ternidad de Albina; pero los esposos tienen ya la profunda certidumbre de su recíproca posesión. La obra es desigual. La primera parte procede con excesiva prolijidad, lo que da un cierto carácter biográfico a la novela; pero la última parte, sobre todo la que tiene lugar en Italia, eleva la na­rración a un clima de intensa poesía y pone a plena luz con excepcional vigor el tema fundamental de Lawrence: el triunfo de la sensualidad directa y avasalladora, sanamente primitiva, sobre el peligroso cerebralismo formalista que enerva a la sociedad moderna. [Trad. de Max Dickmann y Ricardo Atwell de Veyga (Buenos Aires, 1943)].

G. Alliney