[La femme juge et partie]. Comedia de Jacob de Montfleury (1640-1685), estrenada en 1669. Bernardillo, por una injusta acusación, cree culpable a su mujer Julia y la abandona en una isla desierta. Creyéndose ya libre de ella, dos años después quiere casarse con la joven Constanza; para asegurarse contra un posible retorno de su mujer, trata de obtener un destino de juez. Pero al puesto, como a la mano de Constanza, aspira también un joven forastero, Federico, que logra conseguir sus propósitos.
El nuevo juez, que no es otro que Julia, disfrazada y vuelta de la isla, cita a Bernardillo acusándole del asesinato de su esposa. Para salvar la vida, tiene que demostrar la infidelidad de Julia. Situación paradójica, que es lo mejor de la comedia, por lo demás pesada y trabajosa, y que recuerda en cierto modo otra obra mejor de Mont- fleury, La escuela de los celosos (v.): el marido necesita que su mujer le haya sido infiel. Cuando Bernardillo encuentra que la mujer es inocente, ésta, es decir, el juez, suspende la prueba considerándole bastante castigado y se da a conocer a su esposo, que se reconcilia con ella. Y Constanza podrá casarse con el joven que ama, don Lope.

