Miscelánea de Poesías, Andrew Marvell

[Miscella­neous Poems]. Bajo este título se publicó en 1681 la colección de las obras poéticas del escritor inglés Andrew Marvell (1621- 1678), inspiradas en temas y situaciones dis­tintas, desde la naturaleza y el amor hasta la pasión patriótica y la sátira política. Si sus poesías de amor, poco numerosas por otra parte, están casi por completo domi­nadas por el gusto metafísico de la época, encontramos en cambio en las que cantan el campo, el sentido de un conocimiento di­recto y familiar en lugar del acostumbrado convencionalismo pastoril.

En la larga poe­sía «Sobre la casa de Appleton» [«On Apple­ton House»] el poeta describe con la mi­nuciosidad de un apasionado conocedor los matices de la campiña; estudia y compara, antes de Wordsworth, el canto de los di­versos pájaros, habla con los alados can­tores, parece algunas veces identificarse con los árboles y las criaturas del bosque con un amor románticamente exaltado al que no falta un eco de la pedantería y la extravagancia isabelinas. En «Pensamientos en un jardín» [«Thoughts in a garden»] la riqueza casi sensual de la expresión se acompaña de una serena y optimista vi­sión: sólo en el solitario jardín es posible ser completamente feliz, allí donde toda la creación parece aniquilarse para ser so­lamente «un verde pensamiento en una ver­de sombra» [«a green thought in a green shade»]. La ternura por los animales, la pena por sus sufrimientos se exhalan con gracia exquisita en la pieza semimitológica «La ninfa que llora» la muerte de su cervatillo» [«The nymph complaining for the death of her fawn»]. El sentido de la naturaleza, con una ligera vena de exo­tismo, se funde admirablemente con la in­tensidad del sentimiento religioso en el quizá más célebre de sus poemas, «Bermudas»: algunos puritanos, huyendo de la tiranía de los Estuardos, se acercan a las islas Bermudas, donde esperan encontrar un refugio contra la cólera «del mar y de los prelados» y cantan alabanzas al Señor, que los salvó de los peligros del largo viaje, llevándolos a aquel puerto de paz, a aque­lla tierra rica en toda belleza natural, don­de una primavera eterna parece revestirlo todo.

El sentimiento patriótico de Marvell se revela en su «Oda horaciana sobre la vuelta de Cromwell de Irlanda» [«A Horatian ode upon Cromwell’s return from Ireland»], donde la admiración hacia el Protector se basa sobre todo en el prestigio que su fuerte gobierno procuró a Inglaterra, y en el «Poema sobre la muerte del Pro­tector» [«A Poem upon the Death of His Late Highness the Lord Protector»], com­pletamente lleno de humana y profunda emoción por la grandeza del desaparecido y la inmensidad de la pérdida. En las sá­tiras que escribió después de la Restaura­ción, «Instrucciones a un pintor» [«Instructions to a Painter»], a menudo veladas por una máscara alegórica («Britania y Raleigh», «Un poema histórico», «Diálogo en­tre dos caballos»), Marvell da voz, vigoro­samente, a la cólera todavía inexpresada que reinaba en el país contra las tendencias absolutistas y católicas de los Estuardos; en forma popular, casi siempre en dísticos heroicos, canta el furor y la vergüenza de una Inglaterra sometida y humillada con acentos inspirados en un noble orgullo. Marvell, que fue, después de Milton, el poeta más importante de la época puritana, posee también una riqueza vital y un hu­manismo que hacen de él un hijo del tar­dío Renacimiento, mientras especialmente sus descripciones de la naturaleza, presagios y actitudes románticos le revelan casi como un precursor.

A. P. Marchesini