[Lo zibaldone]. Poema en doce cantos en sextinas de Domenico Luigi Batacchi (1748-1802), publicado póstumo en París en 1805 con el pseudónimo de Padre Anastasio de Verrocchio que Batacchi ya había adoptado para los Cuentos. La materia justifica el título: es una inconexa historia en que junto a San Pedro está el hada Morgana, y junto a un retrato realista contemporáneo una visión parodiada de los clásicos. El hilo de la narración es el siguiente: don Barlotta, arcipreste amante de Vespina, cuando ella no puede ya ocultar las consecuencias de sus amores, parte a buscarle un refugio para los meses del embarazo. En su ausencia ella simpatiza con un cabo, del cual recibe un recuerdo «gálico» que transmite, por deseo de San Pedro, indignado por las costumbres de don Barlotta, al sacerdote. Vespina, después de un agitado viaje en diligencia, llega al refugio; allí da a luz un niño, y encuentra un marido que cree que ella se está curando de una hidropesía. En el ínterin el cura está a punto de morir, tanto más cuanto que San Pedro suscita la discordia entre los cuatro médicos llamados a consulta. Sanj Roque se compadece de él e impetra de San Pedro su perdón. Pero en el banquete de bodas de Vespina, don Barlotta cae de nuevo en tentación y esta vez San Pedro lo castiga de manera que se le quite la potencia de pecar.
En torno a este plan se acumulan digresiones, descripciones, cuentos; todo ello motivo de ramificaciones obscenas en el tronco de la obscenidad central. Las características del Zibaldone son, sin embargo, siempre las mismas de los Cuentos y de la Red de Vulcano (v.). Se le puede leer en las Obras de Batacchi impresas en Florencia en 1910, y en Milán en 1926.
R. Ramat

