[Michelangelo]. Es el más importante poema del poeta búlgaro Penčo Slavéjkov (1866-1912), publicado en 1895, y de inspiración italiana. El tema fue sugerido al poeta por la estatua de Moisés de Miguel Ángel que se encuentra en Roma en la iglesia de San Pedro in Vincoli y por el episodio legendario del martillazo que el gran escultor, aturdido por la impresionante fuerza de su obra maestra, lanzó contra la rodilla del coloso gritando: «¡Habla!» La estatua y el episodio sirven de pretexto a Slavéjkov para evocar una serie de imágenes de las principales obras maestras de Miguel Ángel (David, La Virgen de la Piedad, Bruto, Jeremías), haciéndolas desfilar una tras otra, como en un sueño, ante la mirada impávida y el espíritu excitado del escultor y motivando una soberbia exaltación del genio creador y del arte corno medio supremo de elevación del hombre hacia Dios, dentro del marco de una concepción nietzscheana de la vida, fundamental en el pensamiento y el arte del poeta.
La figura de Miguel Ángel es exaltada como la de un profético coloso del espíritu humano, en el que el mismo poeta encuentra el contacto más estrecho con su alma, que tiende hacia la inalcanzable meta de la perfección. Miguel Ángel está considerado hasta hoy como el poema de pensamiento más profundo en la literatura búlgara. Trad. italiana de Enrico Damiani en: P. Slavèjkov: Canti epici e lirici (Venecia, 1928).
E. Damiani

