Nicandro de Colofón (siglos III-II a. de C.) son un poema en hexámetros que gozó de gran fama y difusión; entró en el patrimonio cultural del mundo clásico antiguo, al cual sirvió en varias fábulas, como modelo, o a lo menos, como material mítico. La obra debía constar de una colección de cuentos metamórficos, agrupados en cuatro libros según la afinidad de los temas y de las especies de las metamorfosis; no se puede negar que tal vez fuese su hilo conductor el elemento geográfico (en el libro I, por ejemplo, están agrupadas las fábulas tésalas). Los fragmentos, poco numerosos, nos presentan a un poeta de escasa penetración psicológica pero de forma cuidadísima y tan penetrado del espíritu de la época que es un valioso representante de él, sin ofrecer al mismo tiempo rasgos que nos revelen una característica personal. La tendencia a la melancolía, a las pasiones violentas e innaturales, al elemento novelesco sensacional, la erudición elaborada y el refinamiento de las situaciones, lo hicieron muy apreciado por la tradición posterior, que vio en él un punto de referencia. Véanse los cuentos de Leucipo, Britomartis, Biblis, Ifigenia, Hilas y Meleagro.
I. Cazzaniga

