[Mentorten auf die Sáulen]. Memorias del químico y físico alemán Robert Wilhelm von Bunsen (1811-1879), publicadas en los «Poggendorf Annalen» (54, 1841, pág. 417, y después 1852, 1854). Tras el gran descubrimiento de Volta, los físicos comprobaron que la intensidad de la corriente dada por una «pila» está en continua disminución, por causa del fenómeno de la polarización, cuyo descubrimiento debe hacerse remontar a Ohm (alrededor de 1830), que la denominaba «contratensión».
Muchos estudiosos se ocuparon de esta disminución, que al principio parecía misteriosa, hasta que primeramente Becquerel [«Ann. de chimie et de phys.», 1826] y después, mejor todavía, Daniell [«Phil. Trans.», 1836] consiguieron construir pilas «constantes» sirviéndose de una substancia despolarizante, según procesos químicos, que aquí no repetimos porque están expuestos en todos los tratados de física. Grove fue el primero que consiguió [«Phil. Mag.», 1839] obtener una fuerza electromotriz más elevada, de cerca 1,8 voltios; pero tenía que servirse del costosísimo platino. Cooper y Schonbein consiguieron substituir el platino por electrodos de carbón. Bunsen, en cambio, en la primera memoria citada, describe una pila en que un electrodo está formado de una mezcla de petróleo y de coque, y gracias a esta intervención suya, igualó el valor de la fuerza electromotriz al mismo de la pila de Grove. En esta misma memoria, Bunsen habla también de los ensayos por él realizados con «ácido crómico y bicromato de potasa», ensayos que dieron lugar al tipo más sencillo de pila que lleva su nombre. Con algún retoque aportado por otros estudiosos, hoy la pila de Bunsen resulta formada por agua acidulada con ácido sulfúrico (al 10 por 100 aproximadamente en peso), en la cual se inmergen una lámina de cinc amalgamado y un prisma de carbón de retorta que actúa de electrodo positivo.
Este prisma está contenido en un vaso de barro poroso, e inmerso en ácido nítrico. El hidrógeno que se dirige hacia el carbón de retorta, atraviesa el vaso poroso; pero en vez de depositarse en el carbón mismo, dando lugar a la polarización, y por lo tanto a la disminución de la intensidad de la corriente, reacciona con el ácido nítrico, descomponiéndolo, y de este modo queda asegurada la constancia de la pila. Con los perfeccionamientos más recientes esta pila tiene una fuerza electromotriz de cerca de 2 voltios, mientras su resistencia interna es de cerca de 0,2 ohmios. Con estos sus nuevos elementos obtuvo Bunsen por primera vez, electrolíticamente, cromo, manganeso, magnesio (1852), aluminio (1854), etc., y descubrió la llama característica producida por el mismo magnesio, así como su intensa acción fotoquímica.
U. Forti

