[Memorie sulla storia della Chimica]. Las publicó Icilio Guareschi (1847-1918) entre 1901 y 1917. Apasionado y erudito cultivador de la historia de la química, empezó con la obra Amadeo Avogadro y la teoría molecular (1901) una serie de más de 40 publicaciones en este campo. La mayor parte se refieren a la vida y obras de químicos italianos: Faustino Malaguti y sus obras (1903), Vannoccio Biringuccio y la química técnica (1904), Noticias históricas sobre Luigi Chiozza (1907), Francesco Selmi y su obra científica (1911), La historia de las ciencias y D. Guglielmini (1912), Noticias históricas sobre L. Lagrange (1913), A. Sobrero (1913), Noticias históricas sobre G. Usiglio y las aguas del mar (1913), Ley de la dilatación de los gases de A. Volta (1914) y La teoría atómica y S. Basso (1916).
En estos cuidados trabajos y en la Química en Italia de 1750 a 1800, publicada en tres tomos entre 1909 y 1912, Guareschi pone de relieve la contribución aportada a la ciencia por los químicos italianos, y a menudo reivindica para éstos méritos atribuidos a otros. A Guareschi se debe en gran parte el que hoy la obra de Avogadro sea universalmente considerada como una de las piedras miliares del desarrollo de la química; que las indagaciones de Selmi, su maestro, hayan recibido el justo reconocimiento; que la ley de la dilatación de los gases, una vez llamada ley de Gay-Lussac, se llame hoy ley Volta-Gay-Lussac. Entre las demás obras históricas de Guareschi, hay que recordar: Lavoisier, su vida y sus obras (1913); las dos memorias Sobre los colores de los antiguos (1905-1906); Notas biográficas sobre I. H. van t’Hoff (1911); R. Ba- con, el método experimental y Galileo (1914) ; J. J. Berzelius y su obra científica (1915) , y Los petróleos y emanaciones terrestres y su origen (1916-1917).
G. Speroni

