[Memorie storiche sull’Economia pubblica dello Stato di Milano]. Obra de Pietro Verri (1728-1797), escrita en 1768 y publicada póstumamente en 1804. El examen de la prosperidad del comercio de Milán antes del siglo XVI sugiere a Verri, apoyándose en un preciso examen, la idea de poner de relieve la utilidad de la organización, la jurisdicción consular, libre de triquiñuelas curialescas, la escasez de tributos y la libertad de las profesiones. Todo está favorecido por la vecindad del gran comercio de los venecianos.
El estudio de la vida comercial, durante el siglo XVI, muestra las vejaciones de los gobernantes y el monopolio de las diversas artes e industrias; así, bajo la falsa apariencia de un bien público, fueron introducidos principios que constituyen «la verdadera escuela sofística de la economía política». El gobierno español representó un daño para Milán, por las restricciones impuestas a los oficios y profesiones, por lo gravoso de los impuestos, por la necesidad de reclutar soldados y sustraer manos al trabajo; la férrea política monetaria de Felipe III y sucesores contribuirá en el siglo XVII a la miseria que preparó la carestía y la peste. La desastrosa política de España se pone de relieve por el hecho de que, para subvenir a las necesidades del momento, se acudía a la propiedad y a las rentas reales, recurriendo después a otras sangrías. Al heredar la administración española, Austria intentó poner remedio a estos males repartiendo más equitativamente los impuestos, pero no consiguió ventajas para la economía, por cuanto no estudió seriamente la necesidad de implantar reformas. Con todo, se alcanzó un cierto bienestar con el «gobierno paternal y clemente» de Carlos VI, merced a la abolición de los consumos inútiles; de ello se beneficiaron la industria de la seda y otras manufacturas.
Pero Verri, que fue «el primero en entrar en los archivos», halló que existieron en el pasado épocas más ricas y otras más pobres, y que conviene acudir a la observación de la historia para aconsejar moderación a los gobiernos, seriedad a los ciudadanos y libertad comercial. La base del comercio estriba precisamente en la libertad bajo todas las formas. La economía política debe ser observada a plena luz: una defectuosa organización del comercio es perniciosa, por hallarse demasiado vinculada a leyes caprichosas y pasajeras. Basándose en su investigación preconiza Verri una mayor comprensión de las necesidades del pueblo, por el propio bien del Estado. Este importante escrito, que se mantuvo mucho tiempo inédito por las afirmaciones políticas que contiene, señala un hito en los estudios económicos de Italia, y bien pronto quedó incluido entre las obras clásicas de economía política, contribuyendo a la formulación de los nuevos principios liberales.
C. Cordié

