[Sea and Sardinia]. Páginas de viaje del escritor inglés David Herbert Lawrence (1885-1930), publicadas en 1921. Aparece en ellas la ruda tierra sarda, no bárbara, sino indómita bajo el aspecto que el hombre le ha dado.
También los sardos son cerrados, pensativos, con una vaga melancolía en el fondo de su mirada: quizá porque el vínculo de la sociedad los oprime en las pequeñas comunidades que son sus aldeas, quizá porque sienten el peso de su propia soledad común, como los hombres que Lawrence nos describe en una perdida taberna de Sorgino, un pequeño grupo de casuchas miserables, clavadas en el hielo de los altos montes. Entre estas gentes, la figura más interesante es la de un vagabundo, un joven inteligente que oculta bajo su petulante familiaridad un cierto sentido de vergüenza, sintiéndose vagamente miserable y bastardo, separado y mantenido a distancia por los demás que llevan una vida más ordenada. Es pintoresco el efecto de los disfraces por las calles de Núoro: serpentea entre aquella marea de personajes disfrazados un sentimiento de alegría y un espíritu caricaturesco espontáneo y vivo que complacen a quien los mira, tan alejados del gusto espectral del tradicional carnaval veneciano.
Magnífica de color es la descripción de la procesión, que se desarrolla a lo largo del camino revelando la riqueza y la armonía de las costumbres. En toda la obra, Lawrence despliega una vitalidad descriptiva incomparable, dándonos la impresión de penetrar en el corazón vivo del tema, de renovar en cierto modo el sentido de las gentes y pueblos, en los que se complace en ver las pruebas vivas de aquel programa de naturalismo primordial tan ansiado por su corazón.
G. Alliney

