La Marfisa Bizzarra, Carlo Gozzi

Poema satí­rico en doce cantos, en octavas, de Carlo Gozzi (1720-1806), comenzado en 1761 y publicado en 1774. El poema representa el fin del «Ancien Régime», de la Edad Media feudal y caballeresca, gangrenado por el germen revolucionario. El egoísmo ha des­truido el espíritu heroico y religioso. El Estado no gobierna y Carlomagno (v.) está chocheando. Los ex combatientes padecen hambre, y los bribones roban a mansalva. Los paladines se han hecho galanteadores de las damas, la familia está corrompida, y el adulterio es canon de elegancia. Los eclesiásticos son dignos de aquella socie­dad, y la provincia imita groseramente a París. Marfisa (v.), la heroína, es una histérica que vive su vida como una no­vela, entregada a su extravagancia, esto es, al capricho y a los instintos refinados de la literatura, y su digno caballero es Filinoro, una especie de Casanova, aventurero galan­te de despreocupada elegancia. Cuando todo está corrompido, y están vacías las cajas del erario, destruidas las armas, entregados a la molicie los caballeros, los mercaderes venden al extranjero la Francia saqueada por ellos, y las hordas de los sarracenos se precipitan sobre el país, que se bambolea en medio del pánico universal.

Cuadro im­presionante, casi un apocalipsis del destino que esperaba a la sociedad del siglo XVIII. En este poema se revela la verdadera na­turaleza de Gozzi, aquel reaccionario que querría defender el mundo del absolutismo, el trono y el altar, la jerarquía y la fa­milia, y en realidad, en lugar de cantar con nostalgia su valor, pone al desnudo su inexorable gangrena. Este poema es una sátira feroz, de la que nada se salva, dicta­da por un acre pesimismo, y en la cual la singularidad de Pulci, Folengo y Rabelais se funde con la biliosa misantropía de Swift. Pero la bilis no dicta poesía; su enojo es cerebral, su sátira cargada y forzada. Le faltan la libertad imaginativa del Pajarito belverde (v.), el gusto de las Memorias in­útiles (v.) y su originalidad es aquella re­buscada del literato picaresco a la caza de ocurrencias originales y de chistes arle­quinescos.

E. Rho

El plan está poéticamente concebido, ori­ginal y bello a más y mejor; pero llévese el diablo a la octava de este poema que no tenga alguna mancha en el lenguaje o en su versificación. (Baretti)