Marción, el Evangelio del Dios Extranjero, Adolf von Harnack

[Marcion, das Evangelium von fremden Gottes]. Obra del historiador alemán Adolf von Harnack (1851-1930), pu­blicada en 1921. En ella, el autor intenta reconstruir el pensamiento del gran herético de Sínope en el Ponto Lacio (85-160) que tanta parte tuvo, por las reacciones que suscitó, en la formación del cristianismo católico antiguo.

La obra comprende dos partes: en la primera, el autor expone el evangelio de Marción, según puede deducir de los fragmentos que han quedado de su obra Las antítesis; la segunda es una recopilación de los textos marcionistas. Mar­ción, remitiéndose al apóstol San Pablo, lleva a su más radical expresión la antí­tesis entre el cristianismo y el hebraísmo, considerando éste como obra de un dios inferior, autor de este mundo con sus in­evitables crueldades; un dios vengativo, be­licoso, y «justo» únicamente en el sentido de una estrecha legalidad, en que no hay sombra de caridad. Pero Jesucristo vino al mundo como mensajero de un Dios todo perdón y bondad, un Dios que es «extran­jero» en este mundo, y que libera de él a los hombres por sus propios sufrimientos. Contraponiendo así las ideas de creación y redención que la fe ortodoxa establecía, Marción operaba una profunda simplifica­ción del cristianismo, haciéndolo indepen­diente, no sólo de la cosmogonía judía, sino tendencialmente de toda cosmogonía. Na­die, fuera del apóstol San Pablo, había te­nido una concepción tan elevada de la ab­soluta novedad del evangelio, y de su autonomía espiritual.

Harnack subraya las afinidades de la doctrina de Marción con la de Lutero, que de modo parecido con­trapone el evangelio a la «ley» como a una economía inferior y enseña una sal­vación por la «sola gracia» de Dios, y ter­mina su libro con el deseo de que la sepa­ración del cristianismo de sus antecedentes judíos, fracasada en la antigüedad por vá­lidas razones históricas, pueda ser cumpli­da por obra del protestantismo moderno.

G. Miegge