[Was wir bringen]. Pieza alegórica en un acto de Wolfgang Goethe (1749-1832), escrita con ocasión de la reapertura del Teatro de Lauchstádt el 26 de junio de 1802.
El teatro viejo está simbolizado en la cabaña del compadre Martín y la comadre Martina, cabaña que, gracias a los encantamientos de Mercurio, se transforma en palacio. Los ancianos toman los nombres simbólicos de Filemón y Baucis; y las doncellas Pathos (o sea la Tragedia), Ninfa (el Sentimiento de la Naturaleza) y Fono (la ópera) entran en escena con dos chiquillos, uno de los cuales representa a la Fantasía y el otro al Arte dramático, fijando así los personajes de la alegoría. Las complicaciones que siguen aluden, más o menos claramente, a la evolución artística del Teatro de Weimar en los años en que Goethe fue director. Luego Mercurio, con sus cualidades mágicas, hace de heraldo, o sea que «reúne, analiza e interpreta el conjunto, poniendo de relieve las relaciones establecidas entre el público y el teatro alemán».
Publicado en un volumen, este juguete alegórico, a cuyo éxito había contribuido mucho la riqueza de la presentación, el movimiento escénico y la recitación, perdió gran parte de su encanto e incluso los fragmentos más sobresalientes, como escribió Schiller, «producían el efecto, en el diálogo llano, de estrellas bordadas sobre la capa de un pordiosero». De hecho Goethe no quería publicarlo, y sólo después de muchas dudas cedió a las insistencias del editor Cotta. Otras escenas a continuación de ésta, que fueron representadas par^ la inauguración del Teatro de Halle en 1814, se atribuyeron a Goethe; pero éste sólo dio el argumento, y las piezas son en realidad obra de su secretario Riemer.
G. F. Ajroldi

