Este libro, original de don Antonio Trueba y de la Quintana (1821-1889), se publicó en 1852. Era Trueba alavés y, sin medios para procurarse una cultura literaria, vivía en Madrid atenido al modesto destino de dependiente en una ferretería.
Él exhibe con satisfacción esta posición modesta que justifica la ausencia de complicación retórica y de saber literario, y al par enaltece las prendas de inspiración natural que el éxito del libro revelaba. Le constituyen poesías de carácter popular en las que toma como estribillo un cantar o copla de las que andan en boca del vulgo. La propia copla le da el tema, que él amplía, bien (las menos veces) siguiendo el sentido lírico del cantar, o más frecuentemente inventando una acción congruente con los sentimientos de la copla. Esta dramatización es la que da personalidad a estas composiciones, muchas de las cuales pudieran entrar en la clasificación retórica de baladas, a veces de ambiente contemporáneo, y no pocas de carácter histórico, si bien casi siempre de historia muy reciente. El romance y la seguidilla son los metros que más frecuentemente usa, por las razones que antes apuntara.
A su publicación el éxito fue inmediato y ruidoso. Aún no se había fijado la atención en la cantera inexplorada del cantar popular, y las amplificaciones de Trueba, acaso por el mismo origen del poeta, revelaban este encanto que pronto había de ser beneficiado por poetas y folkloristas.
J. M.a Cossío

