Lazarillo de Ciegos Caminantes, Calixto Bustamante Carlos

Curioso libro de Calixto Bustamante Carlos, Concolorcorvo (que vivió en la segunda mi­tad del siglo XVIII), editado por primera vez en Gijón (España), en 1773. Describe, conforme su portada lo expresa, los itine­rarios de Buenos Aires a Lima, según pun­tual observación, así como noticias útiles a los nuevos comerciantes que tratan en muías, a las que se añaden jocosidades para entretenimiento de caminantes.

El libro narra, a través de veintisiete capítulos, el recorrido entre las capitales argentina y pe­ruana, que incluye Montevideo, Córdoba, Salta, Potosí, Chuquisaca y Cuzco, haciendo mención de los usos, costumbres, vida so­cial y trabajo de los habitantes de esas ciu­dades y sus campos. El autor describe tam­bién el paisaje y la naturaleza americanas con lujo de observaciones y comentarios. Pero el libro tiene, ante todo, un sentido crítico: se ocupa de señalar agudamente los defectos de la política colonial española en el nuevo continente. Calixto Bustamante Carlos, cuyo apodo Concolorcorvo proviene de una contracción de la frase «con color de cuervo», acompañó a don Alonso Carrió de la Vandera, Visitador de Correos y Pos­tas, de cuyas memorias algunos conjeturan que aquél extrajo gran parte del contenido del Lazarillo, pues la abundancia de citas clásicas y giros ilustrados parecen ajenos a un hombre inculto, indio neto, según él mismo declara en el prólogo — como pa­rece haber sido Bustamante. El estilo de la obra es ágil, gracioso, de gran soltura, y recuerda en muchos pasajes al de la novela picaresca de la península.

El Lazarillo posee una estructura mixta de libro de viajes y ficción que lo convierte en un caso muy singular dentro de la literatura americana de la época. Hasta 1908, año en que fue reeditado por la Junta de Historia y Numis­mática Americana, era sólo conocido por los eruditos y especialistas. En 1942, las Edi­ciones Solar de Buenos Aires realizaron del Lazarillo una bella edición que lleva un prólogo de José Luis Busaniche y gran pro­fusión de grabados.

S. Salazar Bondy