Novela de la autora noruega Sigrid Undset (1882-1949), premio Nobel 1928, publicada en 1911. Una mujer joven, Jenny Wingen, que se ha dedicado a la pintura, se ha establecido en Roma con otros muchos compatriotas suyos pintores y escultores. Aquí puede gozar de la libertad que proporciona la vida de los artistas, de la cual no hace abuso. Jenny tiene veintiocho años, y cuando encuentra a Helge Gram, su ardiente sensualidad, tan largo tiempo contenida, la empuja violentamente hacia el joven extranjero, hasta el punto de llegar a manifestarle su amor. Pero Gram, de natural sobrio y reflexivo, se muestra reservado en sus declaraciones y no puede responder a las exigencias de un temperamento artístico como el de Jenny. Poco después ella regresa a su país y conoce a Gert Gram, padre de Helge y pintor aficionado.
Desde el primer instante sus caracteres se comprenden a maravilla, e incluso mantienen relaciones íntimas. Tienen un hijo que muere pocas semanas después de haber nacido. Para la mujer la experiencia resulta atroz; la traición que piensa haber cometido respecto a su prometido le hace perder la fe en sí misma y la propia estimación. El dolor sentido por la muerte del niño persiste en su corazón incluso cuando regresa a Roma y reanuda su vida de artista. Tras haber vanamente intentado superar su crisis, la impresión deprimente de una latente desesperación y ruina moral irreparables, se hace en ella tan aguda que — luego de una noche de depravación pasada en compañía de un grupo de amigos indignos, y después de haberse entregado a Helge Gram — llega a lo imprevisto en un momento de extremo abandono, Jenny se da la muerte.
Tras las primeras obras de Undset, en las que se encuentra la expresión de una opresiva necesidad de vivir, Jenny, inspirada por un viaje de la escritora a Italia, parece señalar el instante en que la vitalidad contenida se manifiesta repentina y violenta. Tal desbordamiento no se da sin llevar consigo sus problemas y crear el conflicto: la victoria de las pasiones da a la ley moral un sentido más angustioso e inmediato, se ve transformarse en reflexión el primitivo impulso hacia un gozo deslumbrador. De este modo, Undset se ve enfrentada con el problema social de la emancipación de la mujer — resuelto aquí negativamente, pero sobre el que habrá de volver en Vassen — para llegar a la conclusión de que la verdadera libertad nace en la conciencia del deber.

