[Jacobowsky und der Oberst]. «Comedia de una tragedia en tres actos», publicada en 1944, última obra teatral del escritor austríaco Franz Werfel (1890-1945). De profunda actualidad en el momento en que se publicó, tuvo un gran éxito en el teatro Broadway de Nueva York y en los escenarios suizos. Refleja con ligeros matices caricaturescos las trágicas persecuciones de la última guerra mundial.
Se inicia en el refugio de un pequeño hotel de París durante un bombardeo nocturno en vísperas del derrumbamiento de Francia. La catástrofe europea ha reunido allí a dos antípodas de la sociedad, desplazados por las vicisitudes de la guerra: un judío industrial fugitivo y un coronel polaco, hombres que en circunstancias ordinarias tal vez no se hubieran encontrado nunca. Ahora el destino los vincula uno a otro, por el hecho de que el fugitivo judío tiene un coche y el oficial polaco sabe conducirlo. Mientras los alemanes entran victoriosamente en París, los dos se lanzan a una accidentada fuga que, además de ser una huida del ejército alemán, se convierte cada vez más en una evasión de la realidad. El contraste entre la figura romántica del coronel (que tiene que llevar a Inglaterra unos papeles importantes para la causa polaca y amenaza con hacer naufragar en la abstracción caballeresca sus ideales de honor y de amor) y la del judío inteligente y hábil, capaz de resolver con incomparable desenvoltura práctica las situaciones más difíciles para sí y los demás, representa el contraste entre dos mundos, entre los cuales un tercer mundo, la Francia decadente y desenfadada, aunque generosa y valiente, es personificado por una figura de mujer, madame La France, que participa en las vicisitudes de la fuga.
El coronel, extraviado en una extraña aventura de amor con esta mujer y confiando inconscientemente en su buena suerte, se lleva a sí mismo, arrastrando consigo a Jacobowsky, al borde de extremos peligros. La solución final, determinada por la aparición de un «Deus ex machina» en la persona del comandante de un buque de guerra inglés, que salva a los dos perseguidos después de un noble certamen de generosidad entre ellos, concilia a los dos mundos en conflicto, mientras que el tercero, madame La France, queda en la confiada espera del retorno de los fugitivos y del triunfo de su causa.
C. Baseggio

