Izayoi Nikki, Abutsu-ni

[Diario de la noche del decimosexto día del mes]. Obra de la es­critora japonesa Abutsu-ni (ni = monja bu­dista), hija de Taira-no-Norishige. De joven, con el nombre de Uemon-no-suke o de Shijó, había servido en la Corte y había casado con Fujiwara-no-Tameie (1197-1275), poeta y hombre de Estado, cuya primera mujer había muerto. Tuvo numerosos hijos, entre ellos Tamesuke y Tamemori. Después de la muerte de su ma­rido, se cortó los cabellos y asumió el nom­bre religioso de Abutsu-ni, y con éste es conocida en la literatura. Al morir, Tameie había dejado a su hijo Tamesuke una granja en la provincia de Harima; pero Tameuji, uno de los hijos de su primera mujer, se adueñó ilegalmente de ella, negándose a devolverla a su hermanastro Tamesuke. En­tonces Abutsu-ni, el decimosexto día de la décima lunación (la expresión «Izayoi» del título significa: la noche del decimosexto día) de 1277, emprendió el viaje desde Kyótó, la capital, a Kamakura, para defender los intereses de su hijo delante de los jueces de esta ciudad.

El Izayoi Nikki es la narra­ción de este viaje, donde la autora describe todo lo que vio, escuchó y buscó durante el trayecto, hasta llegar a su destino. El plei­to lo ganó en 1280 y el diario apareció al poco tiempo. Conocido también con el título de Abutsu-ni Azuma-kudari [El viaje de Abutsu-ni hacia el Este] está escrito en un estilo sencillo y delicioso que revela en la autora una viva y exquisita sensibilidad artística. Aunque producido en la época de Kamakura (1186-1332), este diario es toda­vía un hijo genuino, aunque tardío, de la bella literatura de la época Heian (794-1186); sin embargo, frente al optimismo de las obras de su mismo género, especialmente del Tosa Nikki (v.), presenta el notable contraste de un espíritu elegiaco que llena toda la obra. Abutsu-ni es muy conocida y apreciada también como poetisa, y sus poe­sías, muchas de ellas incluidas en el libro, fueron insertadas en las colecciones oficia­les (v. Chokusen-shu). Al final del diario hay una «nagata» (poesía larga, com­puesta de versos de cinco y siete sílabas alternadas, con un verso final de siete síla­bas), importante por prenunciar la poesía de la época de los Tokugawa (1603-1868).

M. Muccioli