[L’Empire libéral]. Obra histórica del político francés Emile Ollivier (1825-1913), publicada en 1894-1901. El autor se propone justificar su actuación de ministro en la tentativa, harto ilusoria, de echar en 1869-1870 las bases de un imperio liberal. Con la idea de realizar un programa propio que mitigase las exigencias democráticas con el autoritarismo imperial, Ollivier declara haber querido salvar el Imperio y Francia, la dinastía y los ideales: su activa participación en la política con un gobierno propio demuestra las incertidumbres de una conducta que había de ser ásperamente estigmatizada por sus adversarios, debido a su responsabilidad en la campaña francoprusiana que condujo a la derrota y a la caída del Imperio. Creyendo haber logrado un último acuerdo entre la nación y el soberano (pero sin acercarse a la exigencia que había impulsado a Constant a la adhesión a Napoleón I en su tentativa liberal de los Cien días), Ollivier no consigue ver claro en la vida política y en los medios de acción; pletórico de ingenuidad, más literato que observador de los hechos hasta en esta evocación del pasado, que tiene toda la apariencia de una reivindicación personal, se muestra incierto, y a veces mezquino.
Con todo, su tentativa de realizar un gobierno parlamentario y liberal en la última fase del imperio de Napoleón III, pone al descubierto actitudes del siglo que hallarán pronto aclaración más decisiva en la Tercera República. La obra, en lo que tiene de bueno y orgánico, se puede colocar, como complemento natural, junto a los ensayos teóricos y programáticos de Democracia y Libertad [Démocratie et Liberté], publicados por el autor en 1867; si ese libro reveló las actitudes conciliadoras del político y del pensador, la acción práctica había de demostrar la sustancial debilidad de aquel hombre, y, en relación con sus mismas presuposiciones, la inconciliabilidad entre la libertad y el despotismo cesáreo.
C. Cordié

