Himno en hexámetros del filósofo estoico griego Cleantes de Aso (verosímilmente 331/30-232/31 a. de C.), sucesor del fundador de la escuela de Zenón de Cícico. El himno ha llegado hasta nosotros a través de Estobeo. En él, bajo el nombre de Zeus, se exalta el principio divino que opera racionalmente en la naturaleza, la razón cósmica, que es deber y fin último del hombre seguir. A este principio obedece toda la naturaleza desde la infinidad de los cielos hasta el átomo, incluso el mal, que, aun no siendo deseado por este principio, resulta compuesto por él en una suprema armonía. Quien se ajusta a la razón divina alcanza la virtud y la felicidad, y los que no se ajustan a ella están en la infelicidad y la maldad, y se agitan y sufren en pos de bienes falsos y transitorios. Para que estos últimos puedan seguir la divina razón y exaltarla, Cleantes ha compuesto su himno. La composición es como la profesión de fe del Estoicismo (v.) y en ella se encuentran los conceptos fundamentales de esta filosofía: razón cósmica que domina todas las cosas, y adecuación del hombre a esta razón. Pero la intelección está impulsada por un cálido soplo religioso, y la pasión que vibra en ella confiere al himno momentos de verdadera y elevada poesía.
M. R. Posani

