[Die Geschwister]. Comedia en un acto de Wolfgang Goethe (1749-1832), escrita en 1776. La acción es muy simple: Mariana convive con Guillermo convencida de ser su hermana, cuando tan sólo es su pupila. Cuando la juventud de la muchacha florece, revive en Guillermo su antiguo amor por Carlota, la madre de Mariana, transfigurado y purificado, pero no osa revelarle su secreto. Fabricio, que no sabe nada y cree, como ella, que los dos son hermano y hermana, enamorado de Mariana, le pide que sea su esposa. Ella tiene un momento de titubeo, no se da cuenta de lo que es el amor y, conmovida por la pasión de Fabricio, le da esperanzas. Pero más tarde confiesa ingenuamente a su presunto hermano que ella no puede concebir la vida con otro hombre que no sea él, y, con deliciosa ingenuidad, le declara su inconfesable amor. Guillermo la deja hablar hasta el fin y después, abrazándola, le revela el secreto que le permite hacerla su esposa.
Fabricio asiste emocionado a la idílica escena y, ante la pureza y serenidad de tanto amor, se resigna admirado: «¡Goza de aquello que el mismo Dios sólo puede dar una vez!» La perfección del cuadro de íntima familiaridad que aquí nos ofrece Goethe, recuerda su predilección por la minuciosidad de la pintura holandesa que le lleva a las descripciones más particularistas; desde Mariana, que teje calcetines para su hermano, hasta su temor de que se queme el asado de pichón, todo, claro y en su lugar preciso, concurre en sus escasas páginas y en su medido compás al diseño de los dos personajes principales. La intimidad de la reposada vida doméstica y del tumultuoso corazón de Guillermo, que ha vuelto a encontrar su armonía en la pureza de Mariana, colorean cálidamente todo el cuadro. Los hermanos forma parte de aquellas obras de Goethe que representan la calma después del tempestuoso período del «Sturm und Drang» (v.), bajo la influencia de Carlotta von Stein, y es una de las primeras tentativas para llegar a una visión universal y humana del individuo.
G. F. Ajroldi

