Drama histórico de Gaspar Núñez de Arce (1834-1903); nacido en Valladolid, cultivó sobre todo la poesía lirico filosófica. En este ensayo teatral, trata el tema del rey don Felipe II y su hijo el príncipe don Carlos. Núñez de Arce trazó aquí un drama de líneas vigorosas, en la expresión externa; de discretos perfiles de personas, de un cierto vaho poético, aunque en general borroso y falto de altura teatral. Al tratar en esta obra un asunto que apasionaba, en contrario sentido, a absolutistas y liberales, lo realizó con gran respeto, dignidad y cierta objetividad. El Felipe II de Núñez de Arce, severo e incluso rígido, no deja de poseer cierto calor humano en las relaciones con su hijo, y, junto a él, a diferencia de Alfieri y Schiller, ha desaparecido la «leyenda negra» del supuesto amor del príncipe don Carlos por la Reina, su madrastra. Lo gris y monótono que en cierto modo distingue al drama, va bien al sobrio carácter con que concibe su limitada intriga teatral, realizada con gran tacto técnico, que justificó los elogios de la mejor crítica de su tiempo, como la de Menéndez Pelayo: «Núñez de Arce es un valor de época, pero con verdaderas condiciones de lírico y de virtuoso de la estrofa musical, desigual, apartado en general del gusto presente, y más que del presente de la generación del 98. Sería injusto, no ver en él condiciones de poeta, aunque dentro de grandes desigualdades y caídas. El haber escogido en una época prosaica y baja, el conflicto religioso y la sentimental elegía de hogar y amor, sean cualesquiera los intermitentes resultados, demuestra la calidad lírica del escritor castellano». El haz de leña fue escrito en 1872.
C. Conde

