[Die Flucht mach Bendiga]. Esta pieza del dramaturgo alemán Georg Káiser (1878-1938) pertenece a una serie de obras históricas. Ésta concretamente se refiere a la historia literaria. Pone en escena la famosa aventura de George Sand y Musset. Éste se ha refugiado en Venecia para sustraerse a las emociones amorosas que le impiden trabajar, aunque la verdad histórica es completamente opuesta, ya que George Sand y Musset hicieron el viaje juntos. Pero aquí se reconoce ya uno de los temas preferidos de Kaiser, la huida del individuo frente a aquello que amenaza su personalidad; a veces es también la huida de la personalidad frente a ella misma en cuanto puede paralizar al artista en su libre voluntad de creación. Así, pues, George Sand sigue a Musset y vuelve a encontrarle otra vez. Este nuevo encuentro y las numerosas complicaciones que de él se derivan provocan en el alma del poeta un choque doloroso que será causa de que salga de la aventura con una herida sangrante y profunda. Por el contrario, George Sand encontrará en ella acicate para escribir nuevos libros. La mujer es presentada como un «ser inhumano que no tiene más sensibilidad que aquella gracias a la cual puede describir sus sentimientos». Pero este ser inhumano es para Kaiser el verdadero artista, mientras que Musset no será nunca nada más que un hombre. Las últimas palabras de la obra: «La palabra mata a la vida», revelan el pensamiento del dramaturgo. La tesis puede defenderse, pero el ejemplo de Musset está mal escogido, pues lo mejor de Musset artista, el ciclo de las Noches (v.), ¿acaso no ha nacido precisamente de sus decepciones amorosas? Por otra parte, Kaiser toma la verdad histórica muy a su capricho; por ignorancia o por desenvoltura, no titubea en presentar a Mallarmé como uno de los amantes de George Sand.

