Tragicomedia en cinco actos de Giacinto Andrea Cicognini (1606-1660). Entre las muchas obras con las cuales Cicognini se dedicó a introducir en Italia modalidades y asuntos del teatro español, es una de las más importantes. Admira, hija del rey de Noruega, Indamoro, afligida por un insaciable y monstruoso amor a una estatua, desprecia el amor de Enrico, príncipe de Suecia, quien ha abandonado por ella a su mujer Dionisia. También un jardinero danés, Perideo, ama a la princesa y, al descubrir su secreto, piensa en usar de él: finge que la estatua se ha convertido mágicamente en carne y, en el lugar de aquélla, pasa él mismo la noche con la princesa. Entre tanto la mujer abandonada, Dionisia. que ha llegado disfrazada de hombre en busca de su marido, ha sido también aceptada, con el nombre de Laureano, como jardinero. Perideo le ha confiado su amor y el engaño que iba a urdir y ella, a su vez, consigue recibir en su lecho a su marido Enrico, que cree ser recibido por Admira. Después de varios enredos, a consecuencia de los cuales se acusa a Admira de haberse entregado al príncipe sueco y a los dos jardineros, todo se aclara: Perideo resulta ser, no un villano, sino el hijo del rey de Dinamarca, y así se casa con Admira; Enrico y Dionisia hacen las paces. Muchas formas e intenciones, provenientes de experiencias diversas, desde la Comedia del Arte hasta el teatro español, se combinan en un juego de teatralidad ingeniosa tan afortunada como superficial.
U. Dettore

