Composición para voces e instrumentos de Claudio Monteverdi (1567-1643), publicada en Venecia en 1610 en una recopilación de piezas sacras dedicadas al papa Paulo V, cuyo título es: Sanctissimae Virgini Missa senis vocibus ac Vesperae pluribus decantandae, cum nonnullis sacris concentibus, ad Sacella sive Principum Cubicula accommodata. Monteverdi estaba todavía por aquel tiempo en Mantua al servicio de los Gonzaga. Su obra fue probablemente compuesta para los instrumentistas del duque Vincenzo, que tocaban en el palacio ducal y en la iglesia de Santa Bárbara. La parte vocal de esta Sonata (nombre que aquí no indica todavía una forma determinada, sino que sólo significa «pieza para tocar») es absolutamente homófona, o sea, está al unísono para voces de soprano. La parte instrumental es mucho más compleja: está formada por dos trompetas iguales, dos violines, dos trombones, uno de ellos sustituíble por una viola «da braccio», un trombón doble y el «bajo continuo»; una auténtica orquesta de instrumentos de cuerda y de viento.
Tenemos aquí uno de los primeros ejemplos de composición sinfónica, después de las Sinfonías sacras (v.) de Giovanni Gabrieli, publicadas en 1597. Algunos de los instrumentos de entonces, especialmente de viento, o han desaparecido del uso o se han modificado, por lo cual hoy no es ya posible una ejecución textual de aquella música, que a veces es adaptada a conjuntos instrumentales modernos. En ella predomina la parte instrumental, a lo menos como extensión: está constituida por una serie de estrofas del tipo de variaciones, a las que de cuando en cuando se une el coro cantando un tema litúrgico de pocas notas sobre las palabras «Sancta Maria, ora pro nobis», que se repite siempre invariado. Hacia el final, las repeticiones del coro se van haciendo cada vez más frecuentes, y a su precipitación corresponde el crescendo de la intensidad de la orquesta, no documentada por indicaciones dinámicas, que en aquellos tiempos todavía no se usaban, sino que está naturalizada en la propia expresión de la música. La polifonía orquestal es riquísima y espontánea: las intervenciones del coro, cuya sencilla melodía se eleva. sobre la orquesta como luz que venga dé lo alto, son de gran fuerza expresiva. Pero en su parte central la elaboración resulta un poco sobrecargada, y la inspiración pierde algo del empuje inicial, cediendo a un gusto algo decorativo. Finalmente, el tema orquestal vuelve a su sencillez: instrumentos y voces concluyen a un tiempo. Esta obra está publicada en notación moderna en el IV volumen del Arte musicale in Italia, al cuidado de Luigi Torchi. Transcripción moderna de Bernardino Molinari.
F. Fano
Monteverdi es un innovador genial en todas las manifestaciones de su arte. (Dukas)

