El diputado de Arcis, Honoré de Balzac

[Le diputé d’Arcis]. Título de una novela incompleta publicada en 1847. En la pequeña ciudad de Arcis-sur-Aube, en 1839, el joven abogado Simón Giguet, apoyado en el buen nombre de su padre, ex-coronel del Imperio, y empujado por la vanidad de su tía, madame Marión, decide presentar su candidatura en las pró­ximas elecciones políticas. El distrito ha sido representado hasta entonces por un financiero, el viejo Keller, yerno del conde de Gondreville, que ha sido hecho sena­dor, y querría que fuese elegido su hijo, oficial en África.

El abogado Giguet logra obtener el beneplácito de los electores más importantes, y la noticia, acabada de llegar, de la muerte del joven Keller, parece asegurarle la victoria. Pero tiene como ene­migos a los representantes del gobierno, y precisamente al subprefecto Goulard, al juez Martener, al procurador del rey Marest, y a Olivier Dinet, su sustituto; los tres primeros tienen contra él otra razón princi­pal de rivalidad; la más rica heredera de la ciudad es, en efecto, la bella Cecilia Beauvisage, la hija del alcalde, en la que se concentran todas las ambiciones de su ma­dre, hija a su vez del rico y octogenario notario Grévin; la madre sueña para Ceci­lia y, por consiguiente para sí misma, una brillante posición en París: el juez, el sub­prefecto y el procurador han pedido en vano la mano de la muchacha, a la que es­pera conseguir Giguet gracias a su triunfo electoral.

Las cosas están en este punto, cuando todo aquel pequeño mundo se pone en conmoción con la llegada de un foras­tero, un elegantísimo hombre de mediana edad y de conducta misteriosa. Es Máxime de Trailles, personaje ya conocido de otras obras de Balzac (v. Gobseck), como el «príncipe de las malas cabezas», de París; llegado a la cuarentena, ha resuelto enmendarse y «ponerse en condiciones»; por eso ha aceptado de su amigo Rastignac (v.) el difícil encargo de ir a Arcis como candidato ministerial, con la esperanza de poder hacer en provincias el rico matrimonio que nece­sita; es muy fácil adivinar que su presa será la bella Cecilia. Este texto de Balzac, aparecido como apéndice de «L’Union Monarchique» con el título de La Elección IL’Election] nunca fue continuado por el autor.

Después de la muerte de Balzac, el periodista Charles Rabou hizo de esta nove­la nada menos que tres volúmenes, publica­dos de 1853 a 1854, con los títulos: El dipu­tado de Arcis, El conde de Sallenauve, La familia Beuavisage. Aunque incompleta, es­ta obra del gran novelista reúne tales cua­lidades que puede ser considerada como una de sus mejores obras. El cuadro de cos­tumbres aparece despojado de las digre­siones apocalípticas que a menudo hacen pesadas las novelas del Balzac de los prime­ros tiempos; la psicología de los personajes, en la que poco o nada hay de los violentos claroscuros de inspiración romántica, con­serva, aun con su habitual minuciosidad, una potente sobriedad de líneas.

M. Bofantini

Enciclopedia Noguer.